
«Había gente caminando por los alrededores, por lo que asumí que el hipopótamo estaba acostumbrado a ver humanos en su hábitat», dijo el afectado, asegurando que el ataque fue realmente inesperado. «El momento fue aterrador puesto que no tenía hacia dónde ir […] pero estoy contento de no haber sufrido lesiones», subrayó.
