Desarmar para crear: El legado de Violeta que inspira a la cultura digital

Mucho antes de que existiera el vocabulario de la tecnología, Violeta Parra abría canciones, telas y conversaciones para entender cómo funcionaban. Esa curiosidad es el punto de partida de “Tramas para maquinar la vida”, 8º Encuentro de Arte, Ciencia y Cultura Digital de la Corporación Chilena de Video y Artes Electrónicas, que el jueves 19 de noviembre reúne en el Museo Violeta Parra tres obras curadas por Valentina Montero.

Desarmar para crear: El legado de Violeta que inspira a la cultura digital

Un pequeño peso cae sobre un teclado numérico. En la pantalla aparece una frase: “Cultive la tierra”. Luego otra, “Mande una carta”, y después “Palpite, sí”.

Son versos de Violeta Parra que una máquina hecha con materiales reutilizados, desarma y vuelve a escribir en forma de instrucciones, en una secuencia que nunca termina. La escena ocurrirá el jueves 19 de noviembre en el museo que lleva su nombre, durante el 8º Encuentro de Arte, Ciencia y Cultura Digital. 

Con el título “Tramas para maquinar la vida”, la académica y curadora Valentina Montero reúne en esta edición tres obras que se acercan a las máquinas, los materiales y los organismos hasta escuchar cómo funcionan.

La propuesta se inscribe en el marco de su investigación Fondecyt “Artistas pioneras en el cruce arte y tecnología en América del Sur (1960-2000) y su legado en las nuevas generaciones”, que busca recuperar y poner en diálogo las contribuciones de mujeres artistas a la experimentación tecnológica, así como sus resonancias en las prácticas contemporáneas. 

En el origen de esa búsqueda aparece Violeta Parra, que abría, desarmaba, probaba y volvía a armar canciones, telas y conversaciones mucho antes de que existiera el vocabulario de la cultura digital.

Violeta Parra en el Parque Forestal de Santiago. Año 1959.

La curiosidad rabiosa que inspira Violeta

Lo que el Encuentro rescata de Violeta es una “curiosidad rabiosa”. Ella hacía pasar por su cuerpo todo lo que encontraba, recogía lo diminuto y desarmaba convenciones, convencida de que crear era una manera concreta de intervenir la realidad.

De ahí la pregunta que abre el texto curatorial y que acompaña toda la jornada: ¿Qué ocurre cuando nos acercamos lo suficiente a las cosas para escuchar cómo funcionan?

“Violeta no se conformaba con usar las formas que heredaba; las abría para ver qué tenían dentro. Las tres obras de este Encuentro comparten ese impulso, cada una frente a un sistema distinto”, señala la curadora.

Desmontar, fermentar, recombinar, adaptarse. Son las 4 operaciones que el texto curatorial reconoce en las piezas, tres maneras de preguntarse cómo convivimos con las máquinas, los materiales y los organismos.

La máquina de la escena inicial (foto de portada) es obra de María Ignacia Valdebenito. Construida con materiales reutilizados, “Máquina de instrucciones infinitas toma versos de Violeta”, los transforma en órdenes y escribe con ellos un poema sin fin, en un cruce entre la memoria afectiva de sus canciones y la sintaxis de una computadora.

Mucho más lento es el pulso de la instalación Ser-Vidxs, proyecto de María Landeta. Su práctica reúne cocina, microbiología, performance y feminismo interseccional para escuchar a las bacterias y cocinar con ellas, en procesos que cambian de un día a otro. La fermentación, tan presente en la vida cotidiana, del pan de masa madre a la chicha, se vuelve en sus manos una forma de aprender de otros organismos.

Ser-Vidxs

Hacia el porvenir, en tanto, mira “Wiwi”, el agente ecosistémico de Tarmi Unghiati: una criatura digital inventada para sobrevivir en los paisajes que vamos dejando. Su existencia especulativa deja abierta una pregunta incómoda, la de qué harán otros seres con nuestros restos.

Wiwi

Denise Elphick, directora ejecutiva del Museo Violeta Parra, comenta: “Para el Museo Violeta Parra es muy significativo ser parte de este encuentro, que pone en diálogo el legado creativo de Violeta con las preguntas y posibilidades que abren hoy el arte, la ciencia y la tecnología”.

“Violeta fue una artista inquieta, capaz de explorar distintos materiales, lenguajes y formas de creación, y ese espíritu sigue inspirando nuevas maneras de mirar y comprender el mundo. Nos alegra recibir estas obras y abrir el Museo a experiencias que conectan su legado con las inquietudes artísticas y culturales del presente”, agregó Elphick.

Tres décadas de trabajo

Detrás del Encuentro hay más de tres décadas de trabajo de la Corporación Chilena de Video y Artes Electrónicas (CChV).

“La Corporación trabaja desde hace más de 30 años abriendo espacios para la experimentación y el encuentro entre las artes, las ciencias y las tecnologías. Dar continuidad a ese trabajo significa mantener viva una conversación que se actualiza y enriquece año a año. Con este Encuentro queremos estimular la curiosidad, compartir saberes y explorar cómo la creación puede ayudarnos a cuidar y transformar el mundo que habitamos”, señala Catalina Ossa, directora ejecutiva de la Corporación Chilena de Video y Artes Electrónicas. 

El Plan de Gestión de la Corporación Chilena de Video y Artes Electrónicas es financiado por el Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras y el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes, Convocatoria 2026, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

Coordenadas

Tramas para maquinar la vida, 8º Encuentro de Arte, Ciencia y Cultura Digital
Jueves 19 de noviembre de 2026 de 17 a 20 hrs.
Museo Violeta Parra, Av. Vicuña Mackenna 37, Santiago
Entrada: Gratis

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