¿Qué ocurre con nuestros relatos cuando las certezas que los sostenían comienzan a desarmarse?
¿Cómo observar una historia que siempre estuvo allí, pero que no fuimos capaces de ver?
Estas son algunas de las preguntas que atraviesan «El espacio de Acá», nueva creación dirigida y escrita por Andrea Giadach, que se estrenará el 23 de octubre en el Teatro Camilo Henríquez (Santiago), con un temporada extendida hasta el 30 de octubre.
La obra pone en escena a un personaje que, tras presenciar la muerte de su mejor amigo, emprende un viaje en busca de aquello que le permita comprender el sentido de las acciones humanas.
Hay, sin embargo, una particularidad fundamental: los personajes son interpretados por Lorena Ramírez Álamo, actriz chilena hija de una mujer palestina nacida en Belén, y Deby Kaufmann Levy, actriz chilena proveniente de una familia de tradición judía.
A medida que avanza el viaje, las fronteras entre personaje e intérpretes comienzan a desplazarse. Las biografías de las actrices, las voces imaginadas de sus ancestros y testimonios actuales de Gaza ingresan al espacio escénico, articulando memoria, contexto y presente.
El origen de «El espacio de Acá» se remonta a octubre de 2023, en medio de la intensificación de los bombardeos sobre Gaza. En ese contexto, Deby Kaufmann, Lorena Ramírez Alamo y Andrea Giadach, se reunen a dialogar desde sus identidades judías y palestinas, sobre cómo enfrentar el horror de un genocidio visto en tiempo real.
Sintieron que debían asumir un accionar desde una responsabilidad ética situada en el presente, e investigar sobre cómo abordar el tema desde ópticas particulares, que salieran de la pornografica exposición de una crueldad sin límites.
Así surge la decisión de iniciar un proceso de creación escénica que permitiera entrar en este tema desde nuevas construcciones de narración.
Para Giadach, «El espacio de Acá», primera obra de la trilogía Proyecto azul, continúa además una investigación artística desarrollada durante más de 20 años en torno a Palestina, la identidad en movimiento, el territorio vulnerado y el encuentro entre miradas construidas como antagónicas.
Entre sus trabajos anteriores se encuentran Mi Mundo Patria (2008), junto a Lorena Ramírez Álamo; El Círculo (2019) y La Música de Diana (2024), desarrolladas desde el Colectivo Natuf; y la instalación Geografía Mestiza (2022), realizada junto al Colectivo Epew entre personas judías, palestinas y mapuche.
Sobre este último montaje, la artista cuenta que nació «de la necesidad de preguntarnos qué hacemos con los relatos que hemos heredado y qué ocurre cuando esos relatos son utilizados para construir enemigos y justificar la violencia».
«La obra mira hacia Palestina, pero también intenta acercar esa pregunta a nuestros propios territorios: qué historias decidimos mirar, cuáles permanecen invisibilizadas y desde dónde elegimos posicionarnos frente a ellas», enfatiza Andrea Giadach, directora y dramaturga.
Mitos para mirar la historia
Uno de los ejes centrales de la investigación que dio origen al montaje es la relación entre mito e historia y la manera en que determinados relatos pueden contribuir tanto a ampliar nuestra comprensión de la existencia como a justificar relaciones de poder y construir la figura de un enemigo.
La creación aborda críticamente relatos que han sido utilizados para legitimar la violencia y la borradura del pueblo palestino, entre ellos el mito de «una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra».
Frente a ellos aparecen también otras tradiciones y relatos que permiten imaginar formas distintas de relación: el Kalfü Pewma (Sueño Azul) de la tradición mapuche y el Tikun Olam de la tradición judía, asociado a la responsabilidad de reparar un mundo quebrado mediante actos de justicia y cuidado.
Desde ese cruce, la obra propone observar el devenir palestino no como un acontecimiento aislado, sino como un lugar desde el cual interrogar dinámicas de poder que se reproducen en distintos tiempos y territorios.
«Y es precisamente allí donde aparece el concepto de espacio que da nombre al proyecto: la necesidad del personaje de tomar distancia para observar la existencia humana desde otra perspectiva, desde otras temporalidades y dimensiones espaciales. De proclamar cuál es el acá. De imaginarnos cómo es estar en otros ‘acá’. De interrogarnos sobre los diversos espacios que nos habitan y que habitamos, desde lo individual a lo colectivo», subraya Giadach.
Coordenadas
El espacio de Acá
Estreno 23 de octubre en Teatro Camilo Henríquez (Amunátegui 31, Santiago)
Temporada hasta el 30 de octubre
Entradas a la venta ticketplus.cl
Más info: @natuf.cl @loicacultura @teatrocamilohenriquez
