Cuelgan del techo las sombras de una tragedia silenciosa mientras las cadenas de montaje continúan su marcha imperturbable. Seis años después de verse interrumpida abruptamente en 2020, la obra Corazón de chocolate. Crónica de un dulce suicidio desembarca nuevamente en las tablas metropolitanas para interpelar a la audiencia desde la ficción crítica.

Escrito por David Gajardo Gúmera y bajo la dirección de Rodrigo Aro Silva, el texto toma como detonante los acontecimientos reales sucedidos en 2017 al interior de una popular planta de confites Fruna. La trama se adentra en el retorno de Ingrid a las líneas de producción tras la muerte de su esposo Víctor, un operario que decidió quitarse la vida denunciando abusos sistemáticos en su puesto de trabajo.
Simbolismo, música y la denuncia del mobbing
A través de una estética impregnada de elementos alegóricos y acordes ejecutados en directo, la producción evita el documental literal para edificar una metáfora sobre el hostigamiento sistemático en el entorno productivo. La pieza explora cómo la deshumanización institucional convierte a la comunidad obrera en engranajes sustituibles de una estructura indiferente.

Este reestreno marca el punto de cierre de la Retrospectiva Ocaso Teatro, ciclo que a lo largo de este año ha permitido rescatar títulos clave de la compañía como La Pichanga y Chilenito. La propuesta expone la tensión entre el color dulce de los productos comerciales y la amargura del desgaste humano que sostiene su fabricación.
Coordenadas

• Obra Corazón de chocolate. Crónica de un dulce suicidio, de compañía Ocaso Teatro.
Temporada del 19 al 22 de agosto de 2026. Funciones de miércoles a sábado a las 19:30 horas.
Sala María Elena Duvauchelle, Teatro Sidarte. Ernesto Pinto Lagarrigue 131, Barrio Bellavista, Recoleta, Santiago.
Entradas sistema «paga lo que puedas».
