Emil Cerda y su poesía

Dos y cincuenta y siete a eme:

 

“Nuestros mundos hicieron el amor, al leerse el uno al otro. Surrealista, Culterana, Barroca, Magnífica, Terca, Versa Libre, Odiosa y Juguetona, Poesía.

 

“A veces quiero intimidarte con nuevas letras, pero ya sabes cuáles son, dado que el Dominó, dominó dos dones durante dimos a conocer la semblanza, Dominó.

 

“Ella quiere ababillarse en un Arce, mientras que el marso de Marzo, era un metatarso.

 

“Tantos crucigramas en la grama, que hicieron un Telegrama para el programa, y luego un pentagrama criptograma, que hizo posible el audiograma para el marconigrama para que entiendas que no sólo Crucigrama termina en grama.

 

“Y así de difícil es entender mis poesías, hasta el filólogo quedó desmenuzado ante tal costumbre de pasantías.

 

“Y si para usted poesía, es rima, entonces añadiré un poco de cacofonía en estas líneas: el alzaprima de mi prima, era la antepenúltima cima de esta epónima. Dando lugar a la máxima víctima opima de lágrimas, encima de la grima de En Paz, de Amado Nervo. Entonces, yo me encorvo, porque soy un Cuervo, en el torvo del ciervo, Yo tomo el corvo de su hircocervo.

 

“¿Te enojaste por la obsesiva aplicación de cacofonías? Te diré algo, mi pequeña lectora: Algo no es nada, como Nada, es Algo”.

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