Mi nieta Beatrice siempre se ríe de la pregunta que formuló Arturo Prat, con ocasión del inicio del Combate Naval de Iquique, cuando preguntó “¿Ha almorzado la gente?, pues razonaba, muy inteligentemente, que para pasar a la otra vida no había necesidad de ir “con la guatita llena y el corazón contento”