Para los adeptos a esta filosofía, las relaciones sexuales son un acto sublime y de carácter divino que no está asociado a la culpa moral, ni a ningún morbo. Es la oportunidad para fortalecer la vitalidad y la salud tanto masculina como femenina, dado que suponen que la fuerza sexual puede ser convertida en una fuerza curativa. Aquí, el top five de las posturas más placenteras.