Datos secretos de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos, revelan que la agencia de espionaje interceptó los teléfonos celulares y otros dispositivos de comunicación de más de una docena de altos funcionarios políticos y financieros brasileños, incluida la presidenta del país, Dilma Rousseff, cuyo teléfono del avión presidencial estaba en la lista de la NSA, según nuevas filtraciones de WikiLeaks.