La Operación Cancerbero, que trasladó 600 reos a la nueva cárcel de Talca, generó críticas por su fuerte componente comunicacional. Diversas voces destacaron la "puesta en escena" liderada por Felipe Costabal, el “yeti” del Sercom de Kast, mientras se advierte que "el show puede sustituir a la política pública real".