Cuando en el año 2012 desde Carro de Combate comenzaron a investigar la industria del azúcar para escribir su primer ensayo, ‘Amarga Dulzura’, se encontraron varias veces con la misma situación: campesinos arruinados que, tras varios años de buenas cosechas, veían sus tierras completamente agotadas por la intensidad con la que habían cultivado en el pasado