Con un país en una crisis institucional generalizada cae otra gota más para rebalsar el vaso de la desconfianza ciudadana, es el milicogate, luego de que se supo que el ejercito gastó más de 4 millones de dolares en bebidas alcohólicas y el gobierno habla de un bolsillo austero para solucionar la crisis de Chiloé es lógico que se desplome la aprobación y el grado de confianza en la institución castrense.