"Lamentablemente, Aguas Andinas ha retrocedido en buenas prácticas, pasando a comportarse como una empresa que promueve el conflicto, la judicialización y procesos de negociación colectiva bajo condiciones de extrema tensión", afirmaron en una declaración pública el Sindicato N°2 de Trabajadores y el Sindicato de Profesionales y Técnicos de la compañía.