"La violencia grave no nace en el acceso del colegio. No empieza cuando alguien traspasa una puerta con un arma. Empieza mucho antes, en capas más profundas y menos visibles: en la discriminación, forma de violencia que más ha aumentado los últimos años; en la exclusión normalizada, en la humillación cotidiana, en la desatención de problemas de salud mental, en la incapacidad institucional para leer señales tempranas de sufrimiento y escalada del conflicto".