Cuando Karen Edwards, una enfermera irlandesa de 31 años, dio a luz a su pequeña Esmé sabía cómo quería pasar su permiso de maternidad: ¡viajando! Así que tomó su mochila, empacó lo necesario y, junto con su pareja, Shaun, comenzó la primera gran aventura de su niña, quien parece tener el mismo espíritu libre de sus padres