El gobierno de Javier Milei ha profundizado su alineamiento con Estados Unidos, evidenciado en la visita del jefe del Comando Sur a Ushuaia. Esta acción se interpreta como parte de un plan más amplio de EE.UU. para recuperar control militar en la región, generando controversia por su impacto en la soberanía argentina y su apoyo tácito a la presencia británica en las Islas Malvinas.