La inmoralidad de la derecha no tiene límites ni fronteras, su doble moral es impresentable; leyes para proteger las AFP; leyes para reprimir la protesta social, leyes y platas para fortalecer a las Fuerzas Armadas; leyes para proteger a las empresas privadas, y, nuevamente, a los uniformados condenados por crímenes de lesa humanidad intentan lavarles la imagen.