Trump, por muy fanfarrón que sea y no pueda cumplir todas sus promesas, hay una que sí va a cumplir muy fácilmente: seguir contaminando y contaminar cada día más.
Y más encima, ahora el Gobierno dice que se va a querellar. ¿Contra quién se va a querellar? ¿Contra los niños heridos? ¿Contra muchachos que quisieron reeditar las protestas de octubre y les estalló la bomba entre las manos? ¿Contra los padres que los defienden, o contra los directivos del colegio?
La señora que te vende las verduras en el mercado; esa ya te conoce y te dice “chilena, qué vas a llevar hoy”. Y que “López Obrador ha hecho un gran gobierno porque se ha inspirado en Allende».
Todos los chilenos que vivimos en México lo leímos y no entendimos nada. Porque la mayoría de las personas citadas son futbolistas, cantantes o cualquier cosa menos exiliados políticos que se hubieran refugiado acá.
Andrés Manuel se sacó la banda y se la entregó a la maestra Ifigenia que apenas se sostenía de pie y se la pasó a Claudia. Y ésta, con ayuda de una joven soldada que estaba ahí detrás, se la calzó perfectamente, aunque todavía se veía arrugadita debido al azaroso viaje de AMLO, que tuvo que atravesar toda la Ciudad de México con la banda puesta.
En todos los países democráticos del mundo, el pueblo y dentro del pueblo, los estudiantes, tienen derecho a manifestarse, a salir a las calles y expresar su opinión pacíficamente.
Nosotros, los chilenos de antes, no tuvimos oportunidad de despedir a Salvador Allende como se lo hubiera merecido, pero en nuestro corazón lo despedimos, lo recordamos cada día, cada minuto de estos 50 años, pero no pudimos abrazarlo.
En 2023, un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo determinó que el 81% de los mexicanos consume agua embotellada. O sea, más de 100 millones de personas.
“Sembrando vida”. ¿Y en qué consiste? Pues se trata de combatir la principal causa de la migración, que es la miseria económica, sobre todo en el sector agrícola.