Jorge Ignacio García, un bebé de un mes y ocho días de vida, falleció en octubre de 2014 tras ser ingresado en la Clínica Bicentenario a causa de la fiebre. El pequeño fue conectado a una máquina que no alertó debidamente sobre la salida de la vía intravenosa que Jorge tenía instalada en su brazo, lo que provocó un fatal desangramiento que lo mantuvo con símbolos vitales cero durante varios minutos. Cinco días mas tarde, el pequeño murió por una falla multiorgánica.