Incapaz de apelar a la democracia de los productores sin negarse a sí misma, la burocracia recurrió, cada vez en mayor grado, a medidas de corte mercantil y capitalista, que terminarían en la restauración capitalista.
La realidad fue que los “socialismos reales” pasaron a ser países capitalistas. Sin embargo, este hecho impulsó a pocos trotskistas a revisar las viejas caracterizaciones y análisis. Aunque la pregunta sigue planteada: ¿cómo explicar la disolución de los “regímenes obreros burocráticos” y la restauración del capitalismo?