El mal sabor que dejó una de las finales más esperdas de todos los tiempo entre el River Plate y el Boca Juniors; que dejó como resultados, no el campeonato del equipo "Millonario" que mañana debuta en el Mundial de Clubes; sino un sabor a coloniaje cuando luego de develar la grave crisis social que atraviesa Argentina, que se expresó en violencia el pasado 25 de noviembre, se definió en Madrid, capital de España