COLUMNA

A propósito de los SLEP: Una amenazante realidad educativa

"El SLEP de Huasco, el ejemplo de todos los SLEP de Chile, ha perdido por concepto de demandas laborales la suma no despreciable de 117.244.494 pesos. Dinero que sale de las arcas fiscales. ¿Quién asume semejante irresponsabilidad administrativa y económica? ¿Acaso no debería renunciar la encargada de RR. HH. de dicho SLEP o en su efecto su director ejecutivo?"

A propósito de los SLEP: Una amenazante realidad educativa

Autor: El Ciudadano

Por Leonardo Marcelo Guerrero Campos, Filósofo.

“Somos lo que hacemos repetidas veces. La excelencia, entonces, no es un acto, es un hábito”.
Aristóteles en la “Ética a Nicómaco”.

Si seguimos los designios del pensamiento Aristotélico a partir de la cita antes mencionada y logramos inferir su mensaje desde un punto de vista pedagógico, más allá de lo filosófico, podemos comprender entonces, que las virtudes éticas son hábitos adquiridos por la repetición de actos virtuosos que nos llevan a la excelencia y no por la mera teoría, o por un acto espontaneo o mágico, sino que más bien debido a nuestra rigurosidad y trabajo diario.

Pero, ¿por qué es tan importante considerar los designios de Aristóteles en el siglo XXI y en el Chile de hoy?

La respuesta a semejante inquietud se logra dilucidar una vez que consideramos las pésimas consecuencias que ha traído consigo la implementación de los SLEP´S en la llamada “educación pública” de Chile.

Así es, la ley 21.040 creó el “sistema de educación pública”, por tanto los SLEP: “servicios locales de educación pública” promulgados hace casi ya una década, por el año 2017 y que sin duda alguna han dejado mucho que desear por diferentes factores.

A lo largo y ancho de Chile hemos podido ver diferentes versiones negativas de su implementación. Las primeras problemáticas de las que todos fuimos testigos, se generaron en el traspaso desde la educación municipal (impuestas a la fuerza en dictadura y con actual vigencia debido a la gradual implementación de los SLEP) a la “nueva” educación pública.

En efecto, muchas y muchos profesionales, técnicos y funcionarios administrativos de la educación pasaron al sistema “nuevo” con “deudas previsionales” desde el sistema de educación “municipal” (DAEM o Corporaciones) por el no pago de las mismas, generando así una nueva “deuda histórica” (de la cual hoy nadie se hace cargo) y paradójicamente en el mismo gobierno que se vanagloria por haber pagado la “deuda histórica” a un precio tan injusto como ridículo.

El segundo problema más notorio en la implementación de esta “nueva” educación pública llega a dar vergüenza y es incluso un notable abandono de deberes de parte del Estado democrático en el que cohabitamos.

Sin ir tan lejos podríamos recordar lo que sucedió el día 2 abril de 2025, cuando se realizó una masiva manifestación en la ciudad de Coquimbo, donde docentes y asistentes de la educación se manifestaron contra el “Servicio Local Puerto Cordillera”, debido a los constantes problemas administrativos que presenta el organismo y que mantiene a gran parte de ellos sin el pago de su sueldo.

Ni hablar de la deuda en infraestructura, que dichas entidades educativas y públicas (SLEP) tienen con las diferentes comunidades educativas, que carecen de espacios idóneos para que el proceso de “enseñanza-aprendizaje” sea más óptimo. Es una vergüenza: Techos que se llueven, vidrios rotos, falta de ventilación e implementos educativos; colegios que se caen literalmente a pedazos. Una abrumadora y lúgubre forma de proceder, administrar y educar es la que tienen los “servicios locales de educación pública”.

Pero en medio de tanta tempestad, desorden y caos en la educación pública, hay un SLEP que parece ser el modelo a seguir. Es sin duda alguna el “monumento de todos los SLEP”, “el hijo prodigo de los SLEP”.

Aunque no siempre todo lo que parece ser, es -o como lo decía Immanuel Kant, no vemos el mundo como es, sino como somos, es decir, lo que experimentamos es una proyección de nuestra propia perspectiva, no la realidad pura-, el SLEP de Huasco (que cubre las comunas de Alto del Carmen, Vallenar, Huasco y Freirina en la tercera región) es un claro ejemplo de ello y expondremos su por qué.

“El director ejecutivo” del SLEP de Huasco, Javier Obanos Sandoval (RN), es del mismo sector político del Presidente que lo designó hace ya casi una década y que lamentablemente falleció en medio de un accidente aéreo. Pero, ¿cuál es la gracia de dicho SLEP? Su gracia es que durante el traspaso de la educación municipal a la educación pública, todos los funcionarios quedaron con cero deuda previsional y siempre se les pagó su remuneración mensual íntegramente.

En efecto, se pone como ejemplo a uno de los pocos (sino el único) que con “suerte” cumple con la mínima, que es la ley, y no la máxima, que es la ética.

Ahora bien, dicho de otro modo, el pagar los sueldos (que es una obligación legal) y el cumplir con el pago de las imposiciones (que es otra obligación legal) resulta ser hoy la panacea. ¿Nivelando para abajo mejoramos la educación pública? No, claramente no. Pero es el ejemplo a seguir, incluso para el Ministro de Educación (PC) Nicolás Cataldo, quien volvió a nombrar por otro período a don Javier Obanos Sandoval a pesar de sus lazos de amistad.

Don Javier, el patrón del mejor fundo SLEP de todo Chile, no trabaja solo, cuenta con una encargada de RR. HH. muy destacada y que debió haberse jubilado hace años, pero sigue en “pie” cumpliendo con su labor, en efecto, hablamos de nada más y nada menos que de Lucía Mulet Martínez, hermana del diputado Jaime Mulet Martínez. Hasta acá parece ir todo de maravilla, pero no siempre lo que brilla es oro.

Este es mi testimonio:

Desde Santiago a Vallenar

Fui contratado para impartir clases de lenguaje en el liceo Politécnico de Vallenar (ITSEP). Me entrevistó la “adorable” y muy dulce señora Lucía Mulet Martínez, quién me envió a la segunda entrevista dirigida esta vez por la directora del liceo ya antes mencionado: Ana Carina Velásquez, quien se mostró muy profesional al comienzo, en la entrevista, y con posterioridad a la misma. Me contrató finalmente para ejercer como profesor de lenguaje durante el presente año lectivo 2025.

Después del tercer día de labores profesionales docentes, se me acusó públicamente de algo que jamás hice y fui alejado injusta y abruptamente de mis funciones, sin garantizar mis derechos fundamentales como trabajador, como docente (como lo son el derecho al debido proceso y mi derecho a la honra) y nada más y nada menos que de manos de la directora, que me trató peor que a un comunista en la casa de Kast.

Realicé las denuncias a cada organismo público que pude y luego demandé en el mes de Abril a quienes decían ser “el mejor SLEP de Chile”.

El día 18 de diciembre del año 2025, en el primer 1er Juzgado de letras de Vallenar, la Jueza S. Mayra Monardes dictó la sentencia. Había ganado la demanda al SLEP de Huasco, quienes fueron condenados a pagar la suma de 10.519.584 pesos por indemnización del artículo 489, y 3.000.000 de pesos por daño moral.

Además deben emitir una carta pública en su página web, donde se reconozca que se han lesionado mis derechos fundamentales. También deben realizar cursos a sus funcionarios para que aprendan a respetar los derechos laborales de sus empleados.

Diez días antes de terminar el proceso judicial, que por cierto a la fecha aún no me pagan, me saltó la siguiente duda: ¿A cuántos colegas más les habrá pasado algo así?

Y es entonces que se me ocurrió la idea de hacer una consulta vía transparencia al SLEP de Huasco. En efecto, la consulta constaba en dilucidar: ¿Cuánto dinero había perdido el SLEP de Huasco por concepto de demandas laborales?

La respuesta dejó de manifiesto una cruda y funesta realidad educativa, pues el SLEP de Huasco, el ejemplo de todos los SLEP de Chile, ha perdido por concepto de demandas laborales la suma no despreciable de 117.244.494 pesos. Dinero que sale de las arcas fiscales.

¿Quién asume semejante irresponsabilidad administrativa y económica? ¿Acaso no debería renunciar la encargada de RR. HH. de dicho SLEP o en su efecto su director ejecutivo? ¿Por qué siguen trabajando a pesar de semejante derroche económico-público?

¿Cómo es posible que un ministro de educación del PC, como lo es Nicolás Cataldo, avale y promueva la administración de quienes no respetan los derechos de sus obreros? ¿Es idea mía o el partido comunista debería proteger los intereses del oprimido y no del opresor? ¿Qué pasa con la consecuencia política del actual ministro de educación quien es profesor de historia?

¿Quién asume la responsabilidad de estas pérdidas millonarias en materia educativa para el Estado de Chile? ¿Sabrá Gabriel Boric la tremenda necrosis en materia educativa que estamos viviendo los profesionales, técnicos y administrativos de la educación pública en su gestión?

Son preguntas que generan más que un manto de dudas y nos llevan a concluir que el SLEP de Huasco, en palabras de Aristóteles, no cumple con la excelencia, porque sus repetidos hábitos nos son genuinamente éticos y más bien bordean la ilegalidad e inhumanidad. Esto no es mejorar la educación pública, sino más bien degenerarla, degradarla y menospreciarla.

Para más remate, no solo administran mal, sino que nos hacen perder millones de pesos por no cumplir la ley. Y a pesar de todo lo expuesto, siguen ahí aferrados a sus sueldos millonarios y a sus puestos como las garrapatas al perro.

Quisiera agradecer a quienes me apoyaron en el proceso: A mi amada pareja Ignacia, a mi amada hija Fernanda, a mis queridos padres Leonardo y Eugenia, y a la compañera Victoria Ceriche Araya.

Leonardo Guerrero Campos.-

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