Advierten que codicia de las salmoneras y complicidad gubernamental impulsan explosivo aumento de contagios por Covid-19 en Chiloé

En la provincia de Chiloé que posee 168.185 habitantes, existen 6.570 contagiados por el SARS-CoV-2.

Hasta el pasado 31 de enero, con 1.566 casos contagiados por cada 100 mil habitantes, la comuna de Quellón contaba la mayor tasa de incidencia de casos positivos de Covid-19 en  la nueva ola de contagios en el país.

En la provincia de Chiloé que posee 168.185 habitantes, existen 6.570 contagiados por el SARS-CoV-2, siendo las principales ciudades afectadas en orden decreciente, Ancud, Castro, Chonchi, Dalcahue, Quinchao, Quemchi, Queilen, Puqueldón, y Curaco de Vélez.

Según el Ministerio de Salud (Minsal), al 31 de enero en la región de Los Lagos, conocida como la “capital chilena del salmón”, alcanzó los 42.154 casos activos confirmados, 581 casos nuevos totales y 409 personas fallecidas, proyectando la autoridad sanitaria regional alrededor de 1.500 contagiados, lo que implica que existirían cerca de 400 personas que desconocen ser portadoras del virus.

En Quellón 59% de los nuevos casos provienen de salmoneras

El equipo de epidemiología del Departamento de Salud de la Corporación Municipal de Quellón, mantiene las pesquisas de casos positivos al SARS-CoV-2 en las plantas de procesamiento industrial, ya que éstas aparecen como la principal fuente de contagios en las comunas salmoneras de Chiloé, al representar el 59% de los nuevos casos positivos testeados.

Primer contagiado en la región de Los Lagos

La relación entre la industria salmonera y los contagios de coronavirus ha sido ampliamente demostrada.

De hecho, el pasado 21 de julio del 2020, se registró en la planta procesadora de la empresa Aqua Chile S.A. ubicada en la comuna de Quellón, el primer caso de Covid-19 de la región de Los Lagos.

Asimismo, durante la fiscalización realizada la semana pasada por la autoridad sanitaria a la empresa Aqua Chile S.A., se registraron 74 trabajadores positivos en su planta en Quellón.

“Este hallazgo puso en duda la consistencia de los planes preventivos de las compañías salmóneras, ya que Aqua Chile contaba con la certificación entregada por la empresarial Asociación Chilena de Seguridad (ACHS), consistente en el sello “Gestión Covid-19”, que reconocía la aplicación de protocolos y planes de gestión que prevenían de manera eficiente el contagio de los trabajadores pertenecientes a sus plantas industriales en las regiones de Los Lagos (Quellón, Cailín, Chonchi, Ancud, Calbuco, y Cardonal), y Magallanes, en la patagonia chilena”, señalaron los periodistas Juan Carlos Cárdenas N. y Patricio Igor Melillanca, en un artículo publicado por el Centro Ecoceanos.

Aqua Chile es el segundo productor mundial de salmón de cultivo y es parte del holding exportador de proteína animal AgroSúper, propiedad de la influyente familia Vial, la cual controla a su vez el 23 % de la producción chilena de este rubro.

Primera muerte por Covid-19 de una trabajadora del salmón en Chiloé

La semana pasada se confirmó la muerte de la primera trabajadora de la industria del salmón contagiada con Covid-19 en el archipiélago de Chiloé, quien laboraba en la empresa Marine Farms / Granja Marina Tornagaleones,

La operaria de 51 años ingresó de urgencia al hospital de Quellón, donde posteriormente falleció por complicaciones derivadas de una grave neumonía. Esta trabajadora se transformó en la víctima número 32 de la pandemia con registro de PCR positivo en el archipiélago de Chiloé.

“Llamó la atención de los trabajadores la reserva de la Autoridad Sanitaria para la entrega de información sobre esta muerte, la falta de conocimiento público sobre la trazabilidad del caso, y la demora en la aplicación de medidas sobre las plantas industriales donde se habían registrado brotes de Covid-19. Esto evidencia, según las organizaciones de trabajadores, la enorme presión que ejercen las grandes compañías salmoneras sobre los funcionarios gubernamentales para que dilaten la entrega de información, por temor a eventuales conflictos laborales al interior de las plantas procesadoras, o estallidos sociales en esta región clave para la exportación de salmones”, señalaron los periodistas Cárdenas y Melillanca.

 Billonarias ganancias de la industria salmonera en plena pandemia

El citado artículo también expone que de acuerdo al Departamento de Estudios del Servicio Nacional de Aduanas, la industria del salmón basada en Chile, exportó en plena pandemia (enero a diciembre del 2020), aproximadamente 779.000 toneladas de salmones y truchas valoradas en 4.389 millones de dólares.

Dicha cifra representa un incremento del 7% en el volumen enviado, si se compara con la temporada pre-pandemia del 2019, donde se exportaron 725.000 de toneladas por 5 127 millones de dólares (5,1 billones de dólares).

El Outlook Comercial Industria del Salmón que el elabora el sitio salmonexpert.cl, confirma que las cosechas y exportaciones provenientes de Chile durante el 2020, superaron las mejores proyecciones realizadas por el empresariado antes del inicio de la pandemia de Covid-19.

Las plantas no se paran

En el contexto del estado de excepción constitucional de catástrofe por calamidad pública, decretado por el Ministerio del Interior y Seguridad Pública (Decreto Supremo N°104 /18 marzo, 2020), la Subsecretaría de Pesca, dependiente del Ministerio de Economía, calificó a la industria salmonera como de “carácter estratégico e indispensable para asegurar la alimentación nacional”. De esta forma la exceptuó de paralizar sus faenas durante los períodos de cuarentenas totales. Esta caracterización resultó sorprendente al considerar que más del 90% de la producción chilena de salmónidos se exporta a más de 75 mercados internacionales.

Gracias a  esta excepción, durante estos últimos 11 meses, las plantas procesadoras de salmónidos nunca cesaron el trabajo presencial diurno y nocturno en sus líneas de producción continua, realizando masivos traslados e ingreso de trabajadores de otras regiones por diversas vías terrestres, aéreas, o marítimas, lo cual es señalado como una de las fuentes activa de diseminación y contagio del virus.

“Este sigiloso frenesí productivo-exportador, contó con el apoyo de los Ministerios de Economía, Relaciones Exteriores, Transporte, del Trabajo, Pro-Chile, Servicio Nacional de Aduanas y el  Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura, para que flexibilizaran las restricciones existentes para realizar envíos terrestres de salmón a Argentina y Brasil, a pesar de encontrarse cerradas dichas fronteras. A lo anterior se sumaron inéditos vuelos de carga directos desde los aeropuertos locales de El Tepual (Puerto Montt) a Shangai, desde Carriel Sur (Talcahuano) y Araucanía (Temuco) a Estados Unidos y Brasil, y desde Puerto Natales (Magallanes) a China, Estados Unidos, Brasil, y Argentina”, destacaron los periodistas en su investigación.

“Esto permitió aumentar en un 14% los volúmenes de carga exportada hacia los Estados Unidos (223.000 tons) y Japón (185.000 tons). Por su parte, se enviaron a Brasil 122.000 tons, a la República Popular China 30.000 tons, y a la Federación Rusa 62.000 tons”, acotaron

Asimismo, subrayaron el papel de las direcciones regionales del Sernapesca -principal órgano fiscalizador del Estado en el sector acuícola-, como facilitador estatal del negocio de envíos aéreos de salmón a los mercados de China, Brasil y Estados Unidos.

Funcionarios defienden los intereses de la mega industria del salmón

Durante la pandemia, las empresas salmoneras han insistido en que han mantenido sus operaciones de manera segura, reforzando los protocolos de cuidado de los colaboradores y colaborar con la comunidad frente a esta pandemia

Por su parte, los altos funcionarios estatales han mostrado servir y defender los intereses, prioridades y propuestas realizadas por las grandes empresas productoras y exportadoras de salmón.

“Ello evidencia la existencia de un poder paralelo y autónomo que no solo controla a las  autoridades, sino que también su vida y el de las comunidades al sur del canal de Chacao”, plantearon los periodistas Cárdenas y Melillanca.

Al respecto, pusieron como ejemplo lo señalado por el Seremi del Trabajo de la región de Los Lagos, Fernando Gebhart, quien frente a las demandas de ciudadanos y trabajadores en pleno peak del Coronavirus afirmó, “hemos visto un muy buen cumplimiento de las salmonicultoras en pandemia (…) paralizar temporalmente plantas de proceso no es la solución más adecuada” (para frenar contagios por covid-19 en Chiloé).

También se  refirieron al caso de Alejandra Valdebenito, Seremi de Salud de Aysén, quien dijo “tenemos que llegar a un equilibrio entre lo económico, la salud de la gente y la salud ambiental, toda vez que si se suspenden las faenas salmonicultoras, todos sabemos que se podría generar un desastre ecológico, que sería peor incluso que el Covid-19”.

Frente al cuestionamiento público derivado de siete casos importados de Covid-19 a Aysén, provenientes de trabajadores que construían una piscicultura para la transnacional noruega Mowi, la Autoridad Sanitaria valoró que la empresa salmonera hubiese realizado un protocolo sanitario donde establecían un sui generis “corredor marítimo” para el ingreso y salida por una única vía, de los trabajadores provenientes de la cuarentenada ciudad de Puerto Montt.

La sumisión del Estado a los intereses del empresariado salmonero también se evidenció en lo expresado por Eduardo Aguilera, exdirector regional del Sernapesca en Los Lagos, quien luego de la habilitación del aeropuerto local para realizar exportaciones directas a China, indicó que “Hemos dado todas las facilidades para que se pueda efectuar la certificación de la exportación, y asegurar que la carga está cumpliendo con los requerimientos de mercado (…) Esto es muy importante para el país, porque se trata de una ventaja competitiva que podemos desarrollar para la industria de la región.

Intereses económicos culpan a los contagiados

Dentro de la estrategia empleada por la industria salmonera frente a la propagación del Covid19, destacan los mensajes que constantemente hacen mención a las responsabilidades individuales y el papel de la vida personal en la diseminación del virus.

Milton Castaing, subgerente de recursos humanos de Salmones Austral -fusión de las empresas Trusal, Salmones Pacific Star y Comsur Ltda-, señaló a diversos medios que “bajo mi punto de vista, al interior de las plantas o instalaciones de las empresas, la situación está controlada. Lo que no se puede controlar es lo que la gente hace en sus tiempos libres, los fines de semana y en sus espacios personales. Las visitas entre parientes, amigos y conocidos. El compartir el tradicional mate, fiestas y asados, son el principal riesgo y son actividades que no podemos controlar desde las compañías, a pesar de que hemos hecho lo posible por transmitir y reforzar los protocolos internos y de la autoridad sanitaria con la idea de que se cumplan también en el hogar”.

El subgerente de Salmones Austral sentenció “si paralizan las plantas, esto tiene dos efectos inmediatos que son contraproducentes: Más tiempo libre para la gente, lo que puede traer mayores contagios por contactos familiares, con vecinos o amigos (…), no se puede culpar a un tercero, menos a una institución que siempre ha tenido políticas de barrera sanitaria e inocuidad por la naturaleza de sus operaciones”.

Algunas soluciones propuestas por el Consejo del Salmón han sido apoyar la instalación de residencias sanitarias, y trasladar enfermos críticos a recintos hospitalarios con la autorización y el control de la autoridad sanitaria. Su empresa socia, Aqua Chile, ofreció a las autoridades de salud financiar tanto “vuelos humanitarios” para sacar del archipiélago de Chiloé a los enfermos graves de las comunas, como residencias sanitarias, cuando la autoridad de salud lo estime conveniente.

Propuestas de los trabajadores caen en oídos sordos

Las propuestas presentadas por las organizaciones de trabajadores de la industria del salmón que están solicitando suspender temporalmente las operaciones presenciales de las plantas procesadoras, siguen cayendo en oídos sordos.

 “Hubo una falta de previsión de las autoridades durante el año. No nos tomaron en cuenta cuando les decíamos que generaran un plan de resguardo de recursos humanos por si se generaba un colapso. Hoy, existen personas trabajando con contratos precarios, sobrecarga horaria, y otros que no han podido tomar vacaciones. Incluso algunas con enfermedades de base, que han sido obligadas a cumplir con laborales presenciales”, denunció Sandra Invernizzi, coordinadora de la Federación Nacional de Profesionales de los Servicios de Salud (Fenpruss) de Chiloé.

 La dirigenta exige un rol más activo y profundo de las Mutualidades, al deber ser considerado el Covid-19 como una enfermedad laboral.

Por su parte, Elizabeth Pulgar, presidenta del Sindicato Inter Empresas de Salmones Austral, comentó a Salmonexpert que “la situación que se está produciendo en Quellón es que a veces no se da cumplimiento a los protocolos. Hay empresas que simplemente no los cumplen (..) También hay responsabilidades compartidas en esto, ya que las autoridades de salud han tenido una fiscalización muy débil”.

La representante de trabajadores señalaba que “Hace cinco meses atrás no había contagios en las plantas, y si había, era uno que otro y se podía hacer una trazabilidad. No hicieron más que levantar el cordón sanitario y eso cambió”.

Asimismo, Gustavo Cortez, presidente de la Federación de Trabajadores del Salmón de Quellón (Fetrasal), señaló que “se lo planteamos a la Seremi de Salud, y la respuesta que nos dieron, -y nos siguen dando-, es que dentro de las plantas es imposible que nos contagiemos, porque usamos mascarillas y guantes. Sabemos que nuestro rubro es importante para la región, pero hoy los trabajadores están expuestos. Necesitan que se les deje hacer cuarentenas, y que eso no signifique despidos ni disminución de salarios”.

Despedidos por exigir sus derechos 

La Fetrasal denunció que ocho trabajadores, entre ellos una de sus representante en la Mesa Social de Quellón, fue despedida luego de una reunión entre los ejecutivos de AquaChile y sus sindicato, en la que exigió derechos, tales como esperar en cuarentena el resultado de exámenes de PCR, y no ser obligados a continuar trabajando siendo contactos estrechos positivos.

Frente a los abusos de la empresa, los trabajadores de la planta industrial SurProceso de la comuna de Quellón, realizaron una paralización de brazos caídos para que se establezca una cuarentena preventiva de 14 días, para enfrentar las altas cifras de contagios que se registraron en la comuna.

“Es un derecho de los trabajadores y trabajadoras exigir condiciones sanitarias apropiadas para resistir y disminuir los riesgos de la pandemia, y un deber de las autoridades y las empresas entregar los elementos para salvaguardar la seguridad y salud de quienes laboran. También es un derecho legal de todo trabajador negarse a obedecer la realización de funciones que puedan atentar contra su salud, en caso que los responsables no entreguen las condiciones posibles y suficientes que le aseguren volver sano y salvo a su hogar”, señalaron los trabajadores de la Confederación Portuaria.


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