Señor director:
Si hablamos de la política que se hace actualmente, el concepto de polarización define el escenario actual, sin importar el país siempre se habla de dos bandos: una ultraderecha que parece arrasar en toda Latinoamérica y una izquierda que trata de resistir.
En todo contexto la historia se repite, palabras como seguridad y derechos resuenan, más aún así nunca se profundiza en las acciones. ¿En qué momento las ideas que defiende cada partido pasan a segundo plano frente a la imagen de quien los representa?
Ya nadie se interesa por entender realmente lo que sucede detrás de la política ya que prefieren quedarse con la opinión de un influencer en un video de no más de un minuto. Cada quién manipula la información a su beneficio y para quienes consumen ese tipo de contenido resulta mucho más cómodo esto que cuestionar o buscar las incongruencias en ese discurso.
Que existan posturas políticas distintas no es el problema, sino que la disputa entre ellas reemplace el debate de ideas. Por eso es necesario que la sociedad pueda disentir según la calidad de los planes de acción y no únicamente por el rechazo hacia el bando opuesto.
La política necesita ciudadanos que cuestionen discursos, no seguidores que defiendan rostros.
Isabel Reyes, 17 años.
