Columna de Eduardo Gutiérrez: de la recuperación del cobre depende el destino económico del nuevo Chile

Chile es dueño del 50% de las reservas mundiales de cobre. Estamos frente a la crisis del modelo neoliberal des industrializador, urge entonces una política patriótica de rescatar para el país nuestra principal riqueza para con su renta desarrollar la industria, recuperar empleos y mejorar la salud , la educación y la vivienda de las grandes mayoría.

Las cifras hablan por sí solas: el 70% de nuestro cobre está en manos privadas, el 30% en manos del Estado a través de Codelco; de acuerdo al Servicio de Impuestos Internos (SII) las mineras privadas han pagado entre 1990 y 2019 en impuestos y Royalty cerca de 30.000 millones de dólares versus los 78.000 millones que ha pagado Codelco entre las mismas fechas. 

¿Cómo es posible que las mineras privadas hayan pagado menos de la mitad de lo que han aportado las mineras estatales siendo que estas últimas solo son dueñas de un tercio del total?: por la existencia de una legislación que les permite a las privadas declarar pérdidas ya sea por pagos de préstamos con intereses onerosos con bancos extranjeros del mismo consorcio o vender a más bajo precio del mercado. Además   y -como si esto fuera poco- en 1990 se aprobó la Ley 18.985 que les permitió pagar impuestos solo si obtienen ganancias y utilidades, en contra de la legislación existente hasta ese año donde debían pagar en base a lo que vendían.

Los cálculos más cautos, – que no han sido desmentidos- establecen que estas mineras se han llevado en esos mismos diecinueve años una riqueza avaluada en 180.000 millones de dólares, una cifra levemente inferior que hoy día manejan para su peculio las Administradoras de Fondos de Pensiones, las siniestras AFPs, otros estudios acusan que ese verdadero robo supera los 800.000 millones de dólares considerando el precio del cobre, la cantidad de toneladas de explotación y el hecho de que en el concentrado del metal , es decir las masa de tierra que por tuberías llega hasta los puertos y exportada para su refinación en el extranjero  se lleva oro, molibdeno y plata. Todo esto ante la mirada indiferente del Servicio de Aduanas que acusa falta de elementos técnicos para evaluar esa riqueza expropiada.

El argumento falaz para en los hechos regalar nuestra principal riqueza natural fue que -al igual que lo sucedido con el salitre-, los avances tecnológicos iban a descubrir nuevos productos que lo remplazarían. Los hechos han demostrado lo contrario: el avance de la industria, la construcción y las empresas de automóviles, más aún los de batería de litio, requieren más metal rojo. Esa es una de las razones del alto precio de las últimas semanas, aun cuando no hay que descartar las consabidas maniobras especulativas.

Pero esta subida del precio ha abierto una polémica donde se ha escondido la real alternativa a la situación descrita, optándose por propuestas como aumentar el impuesto o el Royalty que se han demostrado ineficaces, propuestas que han provenido temerosamente del mundo opositor moderado al gobierno de Piñera. Aun así, estos últimos han cerrado filas en defensa de las mineras privadas, llamando a la calma y la mesura para no espantar el negociado de las empresas extranjeras y levantar el consabido y manido argumento de cuidar la inversión extranjera. Inversión nefasta e innecesaria como lo demuestra el hecho de que, sin ella, entre 1974 y 1989 la producción de Codelco duplicó su producción de 600 mil a 1 millón doscientas mil toneladas.

Chile es dueño del 50% de las reservas mundiales de cobre. Estamos frente a la crisis del modelo neoliberal des industrializador. Urge entonces una política patriótica de rescatar para el país nuestra principal riqueza para, con su renta, desarrollar la industria, recuperar empleos y mejorar la salud, la educación  y la vivienda de las grandes mayorías.

En este contexto, los debates previos y posteriores a la Convención Constitucional deben impulsar la renacionalización de nuestra riqueza minera, política auspiciada por Naciones Unidas, asegurando el pago de indemnizaciones en tiempos acotados y creando una institucionalidad donde los trabajadores tengan una importante participación en el control de la explotación, producción y venta.

Eduardo Gutiérrez es Cirujano dentista U de Chile – Magister (c) Filosofía Política Usach – Ex Preso Político y escritor. También es candidato independiente lista T “Voces Constituyentes” por el Distrito 12 (La Florida, Puente Alto, La Pintana, San José de Maipo) en presentación del movimiento No más AFP

Marzo de 2021.

Compártelo

Comentarios