De persecutor a imputado por torturas: La historia que llevó a un ex fiscal al banquillo de acusados

El otrora miembro del Ministerio Público ha sido acusado de llevar a cabo violentas agresiones en el marco de la investigación por la desaparición de una joven en 2012.

De persecutor a imputado por torturas: La historia que llevó a un ex fiscal al banquillo de acusados

Autor: cristobalh
21/03/2018

El ex fiscal Sergio Coronado se encuentra desde hace un tiempo en el ojo del huracán. El otrora integrante del Ministerio Público de Puerto Montt fue en 2011 el encargado de llevar adelante la investigación sobre la desaparición de Mariela Barra, de quien no se conocía el paradero desde ese año. La causa le ha costado ser parte imputada en un juicio en su contra, tras ser acusado de utilizar métodos poco comunes entre fiscales para llevar las riendas del caso: la aplicación violencia contra testigos en su tarea de intentar hallar al culpable.

Y es que la desesperación por encontrar al responsable pareciera que a Coronado lo llevó al extremo. Antes de que el ex fiscal fuera el encargado de llevar la investigación, estaba en manos de Claudia Pino, sin resultados fructíferos que aclararan el paradero de Barra. La fiscalía de Puerto Montt, urgida por cambiar su imagen tras una larga lista de crímenes no resueltos en la región, tras las presiones de Marcos Emilfork, fiscal regional, decidió colocar a Coronado como fiscal debido a su basta experiencia y reconocimiento, principalmente, por sus investigaciones en delitos violentos.

«Le enterró un lápiz en el pecho»

Pero con el tiempo Coronado pasaría de ser acusador a acusado. El pasado lunes comenzó en el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Puerto Montt el proceso en donde se encuentra sindicado por el Ministerio Público como autor del delito de aplicación de apremios ilegítimos a personas privadas de libertad y abuso contra particulares, hechos que habrían ocurrido en abril de 2012.
Un juicio que contempla la presentación de 72 testigos y 13 peritos, y cuya duración se estima en aproximadamente tres semanas.

En 2013 el periódico The Clinic detalló parte de los relatos que pesan en contra de Sergio Coronado. Tras un interrogatorio en el marco de la desaparición de Mariela Barra, Milton Hernández entregó un duro testimonio.

«Lo primero que hizo fue pegarme un combo en la boca, me reventó el labio de abajo», denunció Hernández. El lugar era la oficina del fiscal Sergio Coronado; los golpes denunciados, el interrogatorio al que habría sido sometido.

En la nota periodística se agrega que aquel «procedimiento» fue tan bullicioso, que incluso se oía en la oficina del lado. «Según consta en la investigación que luego se abrió por tortura, allí se encontraba la fiscal Miriam Pérez, que buscaba unas carpetas que había dejado olvidadas. La abogada sintió golpes, cachetadas, insultos. Milton, que ya había declarado dos veces antes, asegura que lo que querían era obligarlo a cambiar su versión a punta de golpes. Dice que el fiscal le propinó codazos, palmetazos y le enterró un lápiz en el pecho», se apunta en The Clinic.

Pero, lamentablemente para Milton Hernández, no fue el único tipo de violencia que sufrió. Según consigan las investigaciones contra Coronado, el ahora ex fiscal lo habría interrogado por más de 25 horas, llevándolo tres veces durante la madrugada al lugar donde apareció ropa de Mariela Barra.

Junto con ello, Hernández acusa a dos policías de «agarrarlo a cachetadas y amenazarlo con enviar a su hija al Sename si no confesaba ser el autor material de la muerte de Mariela Barra, un crimen ocurrido hace casi dos años», consigna el periódico.

En contra del ex fiscal Sergio Coronado también ha testificado Liliam Levipichún Mundaca, quien lo acusa de haberla amenazado, al igual que a Hernández, con llevar a sus dos hijas a un hogar del Sename si no declaraba. Al momento de tomarse esta declaración, relató Liliam, Coronado habría dejado a sus hijas en su hogar sin ningún adulto a cargo.

El Ciudadano


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