Denuncian boicot de la derecha contra votación de la Ley de eutanasia y el derecho a una muerte digna

"Después de 7 años que el proyecto de eutanasia ha sido tramitado en este Congreso, en donde ha terminado ganando el boicot de los conservadores, que no solo están en contra de la eutanasia, sino que quieren boicotear e imponerle a la sociedad chilena sus propios dogmas y creencias”, denunció el diputado del Partido Liberal (PL) Vlado Mirosevic.

Por Rodrigo Gallardo

Este martes, en una sesión marcada por las discusiones morales sobre lo que es la muerte asistida, se llevó a cabo la discusión en la Cámara de Diputadas y Diputados del proyecto sobre muerte digna y cuidados paliativos, más conocido como Ley de Eutanasia, impulsado por el parlamentario del Partido Liberal (PL) Vlado Mirosevic.

Luego de un intenso que se extendió por más de tres horas y que contó con intervenciones del Secretario de Gobierno Juan José Ossa y los distintos bloques políticos del parlamento, se decidió pospone para este jueves la votación.

Pasadas las 13 horas se solicitó el cierre del debate, sin embargo la petición fue rechazada por 67 votos a favor y 74 en contra, dado que aún quedaban seis parlamentarios por intervenir. Aunque los diputados impulsores de la iniciativa insistieron en la necesidad de votar este proyecto que ya lleva siete años en el Congreso, finalmente la votación quedó postergada.

 Detalles del proyecto

La iniciativa propone regular la asistencia médica para morir, ya sea mediante la administración realizada por un profesional de la salud, siempre indicada por orden y supervisión médica, de una sustancia a una persona que lo haya requerido y que cause su muerte (Eutanasia) o bien la prescripción y dispensación por parte de un médico de una sustancia a una persona que lo haya requerido, de manera que ésta se la pueda autoadministrar causando su propia muerte, siempre bajo supervisión médica al momento de dicha administración (Suicidio medicamente asistido).

También plantea algunos requisitos, como que el paciente debe padecer una enfermedad grave e irremediable, ser mayor de 18 años, contar con la certificación del uso pleno de sus facultades mentales, y “manifestar su voluntad de manera expresa, razonada, reiterada, inequívoca y libre de cualquier presión externa”.

El proyecto indica que “tanto el médico requerido para practicar la asistencia médica para morir, como el resto del personal al que corresponda desarrollar sus funciones durante el procedimiento, podrá abstenerse de practicar una muerte medicamente asistida“.

“En este caso, el establecimiento tendrá la obligación de reasignar de inmediato otro profesional no objetante al paciente. Las instituciones privadas de salud que consideren la existencia de una profunda colisión entre sus valores o ideario, que se encuentren previamente definidos, con la obligación establecida en esta ley, podrán exceptuarse del cumplimiento de ésta, mediante una definición adoptada de manera fundamentada por el órgano superior directivo”, señala.

Además, el documento plantyea que “las instituciones que se acojan a esta excepción no podrán sancionar, despedir, limitar o condicionar la contratación de médicos que practiquen o hayan practicado asistencia médica para morir, en recintos diferentes a éste, según lo establecido en esta ley”.

Por otro lado, prohíbe la publicidad sobre la oferta de centros, establecimientos, servicios, medios, prestaciones técnicas o procedimientos para la aplicación de métodos destinados a poner término a la vida de las personas.

Las posturas del debate

Dentro de la sesión, las bancadas de Unión Demócrata Independiente (UDI), Renovación Nacional (RN) y Democracia Cristiana (DC) se manifestaron en contra de este proyecto, sin embargo, valoraron que estableciera la objeción de conciencia. Entre los motivos de su decisión , varios expresaron un temor al desarrollo de una industria de la eutanasia en Chile y del fracaso que para la medicina significaría su aprobación , como describieron los parlamentarios Jorge Sabag (DC) y Gustavo Sanhueza (UDI).

Asimismo, durante los tres minutos de su intervención el diputado Sergio Bobadilla, expresó duros calificativos a los autores de la idea, a la oposición en general y al proyecto.

“Comenzaron con el aborto en 3 causales, ahora avanzan casi en forma desquiciada en el aborto libre y rematan en un asesinato. Terminan en un asesinato llamado en forma encubierta como eutanasia”.

Mientras que diputado Gustavo Sanhueza, señaló que “la labor primordial de los médico ha sido siempre ayudar a los pacientes y aliviar sus sufrimientos, por lo que provocarles la muerte sería un fracaso de la medicina»,

Desde RN señalaron que rechazarían la iniciativa argumentando la necesidad de aumentar el presupuesto para los cuidados paliativos en orden a seguir protegiendo el derecho a la vida.

Una de las opiniones más polémicas fue ka del diputado Cristobal Urruticochea (UDI), quien abiertamente afirmó que «la eutanasia es la matanza de un enfermo».

Planteó que si el Congreso aprueba este proyecto de ley, “va a transformar al personal médico en verdugos”.

“Habrá doctores objetores y otros dispuestos a administrar esta dosis letal”, añadió.

Mientras que por parte de Evópoli, Francisco Undurraga y Sebastián Keitel, hicieron hincapié en que el Estado debe permitir a las personas decidir sobre sus propias vidas y no se les debe forzar a mantener un sufrimiento argumentando consideraciones de orden religioso o valórico.

Por otro lado, diputadas y diputados de la oposición y distintos independientes mostraron su respaldo a la iniciativa valorando su proceso de discusión de más de tres años en el congreso y su éxito en las distintas comisiones de Salud. Entre ellas,  surgieron voces que acusaban un figura paternalista del Estado por haber negado a pacientes terminales esta opción y que consideraban que un buen vivir es también un buen morir, como expresaron las parlamentarias Gael Yeomans (Convergencia Social) y Karol Cariola (PC) respectivamente.

Cariola enfatizó en la necesidad de aliviar el dolor de los pacientes y de sus familias y de entender que el proyecto busca regular un tipo de situación límite en orden a evitar el sufrimiento de personas que están afectadas por patologías sin solución.

“Garantizar el derecho de las personas que padecen de enfermedades terminales y que sufren durante mucho tiempo, precisamente pasa hoy por permitirles decidir la forma y momento de terminar con sus vidas de manera cuidada, protegida, acompañada y digna. De eso hablamos hoy, no de un turismo eutanásico y bajar el nivel del debate con ese tipo de calificativos no me parece y creo que lo que estamos discutiendo es algo delicado”, señaló.

«Votaré a favor, porque creo que la autodeterminación de las personas y en la muerte digna como acto de amor», señaló Alejandro Bernales, diputado del Partido Liberal.

“Demos hoy la oportunidad de otorgarle a las personas que su último suspiro sea un acto de compasión y amor», dijo el diputado DC y médico de profesión Víctor Torres.

Finalmente, con el cierre del debate rechazado, la discusión de los parlamentarios restantes y posterior votación del proyecto quedaron establecidas para mañana, junto a la discusión del tercer retiro del 10%.

Boicot de la derecha

Una vez fuera de la sala, el diputado Vlado Mirosevic acusó de un boicot al proyecto por parte de la derecha destinado no solo a dilatar el avance de este proyecto al siguiente trámite constitucional, sino también con el objeto de ralentizar la revisión del tercer retiro desde las cuentas de AFP.

«Después de 7 años que el proyecto de eutanasia ha sido tramitado en este Congreso, en donde ha terminado ganando el boicot de los conservadores, que no solo están en contra de la eutanasia, sino que quieren boicotear e imponerle a la sociedad chilena sus propios dogmas y creencias”, apuntó.

Y aclaró que “hoy pudimos perfectamente haber aprobado la ley de eutanasiasin embargo, hemos tenido una mayoría de derecha que se ha opuesto a que se votara hoy y se cerrara el debate. Se rechazó la idea de que esta votación se pusiera inmediatamente hoy día”.

Asimismo, advirtió que “mañana quedan 18 minutos de debate sobre eutanasia y nosotros, los autores del proyecto, tenemos la sospecha de que la derecha está intentando utilizar este proyecto de eutanasia para boicotear no solo este proyecto, sino que boicotear el 10%”.

Es por eso que el legislador liberal comentó que “hacemos un llamado a la derecha a que no boicotee ni la eutanasia ni el 10%, ambos proyectos la sociedad chilena los necesita y mañana pelearemos porque se apruebe la eutanasia, repito que quedan 18 minutos de discusión, y que se vote también el 10%”.

“Decirle al oficialismo y al Gobierno: No es bueno seguir boicoteando y censurando estos debates en el Congreso y en toda la sociedad chilena. Eutanasia tiene todo el derecho de ser votado mañana y esto no es en ningún caso una contradicción con que se vote el 10% también”, añadió.

Mirosevic aclaró que el proyecto de ley si contempla la opción de retractarse.

«Que no guste el proyecto al oficialismo es legítimo, pero mentir e inventar fake news sólo habla de la pobreza de argumentos y de que harán todo por boicotear el derecho a una muerte digna», subrayó.

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