Israel secuestra a cuatro chilenos en flotilla humanitaria rumbo a Gaza y emplazan a Cancillería a actuar de inmediato

Víctor Chanfreau, Carolina Eltit, Claudio Caiozzi e Ignacio Ladrón de Guevara permanecen sin información oficial sobre su paradero tras la interceptación israelí de la Flotilla Global Sumud en aguas internacionales.

Israel secuestra a cuatro chilenos en flotilla humanitaria rumbo a Gaza y emplazan a Cancillería a actuar de inmediato

La situación de los chilenos que viajaban en la Flotilla Global Sumud rumbo a Gaza escaló en las últimas horas. Lo que inicialmente se informó como la interceptación de la nave donde viajaba Carolina Eltit y la pérdida de contacto con el barco de Víctor Chanfreau, ahora fue actualizado por el Comité Parlamentario Chileno-Palestino del Senado: son cuatro los ciudadanos chilenos secuestrados por fuerzas israelíes en aguas internacionales.

De acuerdo con la declaración pública emitida por el comité, los compatriotas afectados son Víctor Chanfreau, Carolina Eltit, Claudio Caiozzi e Ignacio Ladrón de Guevara. Este último viajaba con pasaporte español y formaba parte de la delegación española, “sin perjuicio de su nacionalidad chilena”, precisó el pronunciamiento.

Según los antecedentes disponibles hasta ahora, los cuatro se encontrarían en una misma condición tras el ataque a las embarcaciones, sin información oficial sobre su paradero ni sobre el lugar al que fueron trasladados.

La Flotilla Global Sumud había retomado su trayecto desde el puerto turco de Marmaris junto a 54 embarcaciones y cerca de 500 participantes, con el objetivo de transportar alimentos, insumos médicos y ayuda básica para la población palestina de Gaza, sometida al bloqueo israelí.

Chilenos secuestrados por Israel: la exigencia a Cancillería

El Comité Parlamentario Chileno-Palestino expresó su “más enérgica condena” y su “profunda preocupación” por la interceptación de la misión humanitaria civil por parte de fuerzas israelíes en aguas internacionales del Mediterráneo, a aproximadamente 463 kilómetros de la Franja de Gaza.

La precisión no es menor. En otras palabras: no se trata de una embarcación detenida en un puerto israelí ni dentro de aguas territoriales bajo control directo de Israel. La denuncia apunta a una acción realizada en alta mar, contra una misión civil y humanitaria, lo que abre un conflicto político y jurídico de máxima gravedad.

Por eso, el comité emplazó directamente al Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile y exigió “activar de manera prioritaria todas las gestiones diplomáticas ante el Estado de Israel y los organismos internacionales pertinentes, con el objetivo de establecer el paradero y estado de los cuatro ciudadanos chilenos, garantizar su integridad y procurar su pronta liberación y retorno seguro”.

Dicho de otro modo: no basta con una declaración de preocupación. La exigencia apunta a que Cancillería active canales consulares, solicite información oficial, presione diplomáticamente y entregue certezas sobre el estado de los chilenos retenidos.

“No podemos tolerar” respuestas protocolares

La Comunidad Palestina de Chile también elevó el tono frente a la situación. Su presidente, Maurice Khamis Massú, pidió una acción inmediata y firme del Gobierno chileno.

“Exigimos al Gobierno de Chile una acción diplomática inmediata, firme y decidida para lograr la liberación y el retorno seguro de nuestros compatriotas. No podemos tolerar que ciudadanos chilenos que viajan en una misión absolutamente civil y pacífica sean secuestrados ilegalmente en aguas internacionales. Las respuestas meramente declarativas o protocolares ya resultan insuficientes ante el nivel de peligro al que están expuestos”, señaló.

La frase apunta al centro del problema: la diferencia entre condenar los hechos y actuar con urgencia. Para las organizaciones palestinas y parlamentarias que han reaccionado al caso, el Estado chileno debe pasar de las palabras a gestiones concretas frente a Israel.

En la misma línea, Sergio Gahona, presidente del Comité Parlamentario Chileno-Palestino del Senado, afirmó: “Condenamos enérgicamente este acto de fuerza contra una misión pacífica. Estamos ante una flagrante violación del derecho internacional en alta mar. Exigimos al Gobierno que active de inmediato todos los mecanismos consulares y diplomáticos para dar con el paradero exacto de nuestros compatriotas, constatar su estado de salud y garantizar la integridad física de los ciudadanos afectados”.

La presión política sube sobre el Gobierno chileno

El vicepresidente del comité, Diego Ibáñez, también emplazó a Cancillería a actuar sin ambigüedades. “No podemos cruzarnos de brazos mientras ciudadanos chilenos son interceptados ilegalmente en aguas internacionales. La Cancillería debe actuar con la máxima urgencia y activar todos los mecanismos de presión internacional. Exigimos acciones decididas para frenar este atropello, sin ambigüedades, y asegurar que nuestros compatriotas, que solidarizan activamente con Palestina, puedan volver sanos y salvos a nuestro país”, sostuvo.

Con estas declaraciones, el caso deja de ser solo una denuncia humanitaria y se transforma en una prueba para la política exterior chilena. Cuando ciudadanos nacionales son retenidos, incomunicados o trasladados por fuerzas extranjeras en aguas internacionales, el Gobierno tiene la obligación política de exigir información, proteger su integridad y activar todos los mecanismos diplomáticos disponibles.

Una misión civil bajo ataque

El Centro de Información Palestina condenó el secuestro de activistas chilenos por parte de fuerzas israelíes y sostuvo que la interceptación de la Flotilla Global Sumud en aguas internacionales constituye “una grave violación al derecho internacional”.

La organización recordó que entre los participantes de la misión había civiles, periodistas, artistas y defensores de derechos humanos provenientes de 45 países. También planteó que la captura de los activistas se produce después de semanas de una campaña de criminalización impulsada desde Israel y por actores del movimiento sionista contra esta misión humanitaria.

El antecedente histórico más grave sigue siendo el ataque al Mavi Marmara en 2010, cuando comandos israelíes asesinaron a diez activistas humanitarios durante una misión civil en aguas internacionales. Quince años después, la denuncia vuelve a instalar el mismo punto de fondo: la actuación israelí contra embarcaciones civiles que buscan llevar ayuda a Gaza.

El cierre de esta nueva escalada queda ahora en manos del Estado chileno. La información disponible habla de cuatro compatriotas secuestrados en aguas internacionales: Víctor Chanfreau, Carolina Eltit, Claudio Caiozzi e Ignacio Ladrón de Guevara.

La Cancillería debe actuar de inmediato para establecer su paradero, constatar su estado de salud, garantizar su integridad física y psicológica, y exigir su pronta liberación. En un caso de esta gravedad, las respuestas protocolares no alcanzan.

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