Juan Chapple y sus vehículos del prodigio

Juan Chapple nos presenta una colección de relatos, cuentos fantásticos, vehículos del prodigio, la perturbación y el delirio, aquí lo fantástico se da la mano con lo real, lo histórico, lo imposible y lo extraño, para cruzar juntos el umbral de un territorio poblado de apariciones y desapariciones.

Por Leo Lobos

Juan Chapple nace en Santiago de Chile, 1972, el 22 de diciembre, en la mañana posterior al día más largo del año en el hemisferio Sur. Chapple es periodista y comunicador social de la Universidad de Chile y Magister en Literatura Hispanoamericana y Chilena de la misma casa de estudios. También cursó el Diplomado en Edición de la Universidad de Santiago.

Trabajó varios años en prensa escrita de alcance nacional (El Mercurio, La Tercera, La Nación, El Metropolitano, revista Para Ti), y en editoriales como Director de Comunicaciones (Editorial Cuarto Propio, Editorial Gedisa, y durante 10 años en Editorial Océano de Chile), además del Consejo Nacional de la Cultura. Durante los últimos 10 años se ha desempeñado como Director Ejecutivo de la agencia Axxiona Comunicaciones, en diversos proyectos editoriales y de comunicación.

También ha publicado entrevistas en la Revista Chilena de Literatura y fue antologado en el volumen Diamela Eltit: No hay armazón que la sostenga, Ediciones de la Universidad de Talca (2019).

Juan fue coautor del diaporama Hablas en pena (2000, Beca FUDE, Universidad de Chile), autor de la novela Vertederos (Calabaza del Diablo, 2005), y del libro de prosa poética Un astro umbrío en el pérfido día brillante (Calabaza del diablo, 2014). Memorias de un corazón de fuego (2017), un libro de ensayo y memoria. Su última obra publicada es El día más salvaje y otros cuentos de la penumbra (Libros de la Medianoche). Asimismo, en el ámbito de la publicación privada, ha escrito una serie de biografías familiares.

Juan Chapple, nos presenta una colección de relatos, cuentos fantásticos, vehículos del prodigio, la perturbación y el delirio, aquí lo fantástico se da la mano con lo real, lo histórico, lo imposible y lo extraño, para cruzar juntos el umbral de un territorio poblado de apariciones y desapariciones. Cada uno de estos cuentos se abre como un viaje oscuro y a veces, por lo mismo, iluminado, tanto a las fuentes del sueño como a las mazmorras del mundo y lo que podría estar solapado, tras el teatral telón de este. El escritor Juan Chapple (Santiago, Chile 1972) autor del poemario «Un astro umbrío en el pérfido día brillante» del año 2013 y de la novela «Vertederos» de 2005 por mencionar algunos de sus libros, presentó recientemente en el mes de mayo de 2022 en el Salón Consistorial de la Municipalidad de San Bernardo su última creación artística «El día más Salvaje y otros cuentos de la Penumbra» publicado por la Editorial Libros de la Medianoche el año 2021, obra ganadora del concurso de Creación Literaria del Fondo Nacional de Fomento del Libro del Ministerio de las Culturas y las Artes 2017. Lo que además le permitió a este autor sanbernardino recibir el reconocimiento como socio honorario del centro literario Ateneo, fundado en 1919, agrupación artística de una destacada historia y que se inserta en una rica tradición literaria y cultural de esta comunidad ubicada al sur de la Región Metropolitana de Santiago.

A continuación la entrevista a Juan Chapple:

1.Háblanos del imaginario que has desarrollado y que se ha desplegado en esta y en otras de tus publicaciones. Y del reconocimiento que te hace el Ateneo de San Bernardo, probablemente la agrupación cultural más longeva de Chile y una de las más antiguas del mundo.

El imaginario es uno muy móvil y contaminado de diversas temáticas, autores, es decir lecturas literarias, y lecturas del mundo. Es así como se da todo en mi escritura. Partiendo desde El día más salvaje, de una literatura que recoge el guante del género fantástico, del terror, de lo siniestro (aquello familiar vuelto extraño), de la narrativa de lo insólito, pero que se mezcla con ciertas capas de lo social, de lo político para ir guisando una sopa distinta a la del fantasma de turno o el demonio de fin de semana… Entiendo el terror o la escritura del terror como un gran desafío que no solo puede apelar al susto, que no está mal, sino que también al escalofrío del alma, al desacomodo de las convenciones, y a la revolución de ciertos materiales con los que trabajas. Por eso es que encontrarás en esta escritura tanta afiliación poética, una búsqueda que está presente no solo en El día más salvaje, o en el más obviamente ético  Un astro umbrío en el pérfido día brillante (mi libro de prosa poética), sino que también en el primero de ellos, Vertederos, porque provengo de esas lecturas, de Poe, de Baudelaire, de Rimbaud, de Pezoa Véliz, de Vallejo, de la mezcolanza de los clásicos góticos y de terror del XVIII, XIX y del XX y su larga tradición de fantasmas, pero también de la prosa chilena más cultivada como la de Donoso, Droguett, Emar y María Luisa Bombal. Junto a ellos, a la vanguardia, los heraldos privilegiados en lo mío son siempre, pero siempre, Shakespeare, Dickens, Poe, Dostowiesky y Kafka. 

Lo de El Ateneo me llena de orgullo, como oriundo de San Bernardo. Como bien dices, es una de las agrupaciones literarias más longevas de Chile y el mundo, y significa para mí volver a ciertas raíces de pastos buenos. Su Presidenta, Nelly Salas, ha sido un bálsamo por su generosidad y algo que no abunda en estas lides literarias: su completo desapego con algo llamado competencia, y más bien el despliegue de algo distinto y que otorga sanidad al medio. El acogimiento de la Municipalidad de San Bernardo para esta tercera aventura de lanzamiento del libro después de Que Leo Algarrobo en el verano y el lanzamiento en la Universidad autónoma en abril pasado, ha sido fabuloso, partiendo por su alcalde y todo el equipo de cultura. Esta es una ruta que espero se siga dando durante el año en diversos lugares de Chile, y ya estamos preparando muy probablemente un nuevo e interesante capítulo en Rancagua a través de su Casa de la Cultura para fines de Julio o principios de agosto, ya veremos.  

2. Los buenos libros incluso pueden presagiar el futuro, en una colección de tus poemas dividida en cuatro partes (“Necrópolis”, “La procesión”, “El astro” y “En los campos de luz”) se puede vislumbrar lo que vendrá, el estallido social en Chile por ejemplo. Háblanos por favor de esta veta visionaria que esta presente en tu obra y que considero como una de las más interesantes manifestaciones de la creatividad humana.

Esas citas son de Un astro umbrío en el pérfido día brillante. Y podría leerse así, como un acto visionario. La buena literatura o la que quiere apostar a eso, creo que está para aquello, para deleitarnos y también para implantar una iluminación en nosotros que lleve a una cierta revelación, aunque esa revelación sea oscura. Yo venía leyendo los signos de la descomposición social, que no solo están presentes en Un astro umbrío… sino que también en Vertederos, el 2005, y después en El día más salvaje (escrito 7 años antes del estallido) donde creo que, a pesar de tratarse de una rebelión canina, entre otras cosas, se podría tratar de una posible alegoría del estallido, aunque de modo aún más salvaje, imaginario, siniestro, sin resolución, muy oscuro. Y en eso estamos en Chile (y en el mundo, agregaría), tratando de encontrar la estrella de la bandera, la estrella que nos guíe, pero para eso debemos tratar de sentarnos a conversar aún más, porque este proceso, donde debemos ganar todos, no puede terminar con determinaciones a dedo, intransigencias irreconciliables y radicalismos castradores, nuevos Golpes ni asonadas, del lado que vengan. Tenemos todos una gran responsabilidad.  Y la literatura, en lo que le compete, también la tiene en sus discusiones de lo real y lo imaginario. 

3. La destacada poeta chilena Malú Urriola, comenta sobre tu obra: “El poema como reflejo del desastre presente, del amor a las máquinas, los monitores, la mentira, la red”, y se fija en la renuncia del autor “al ombliguismo del yo, de la biografía errática y personal”. Háblanos de como la lectura de tu obra ha producido una notable fortuna critica, que incluye nombres como: Thomas Harris, Alvaro Bisama, Nicolás Poblete, Mario Rodriguez Órdenes, Bernardita Eltit por mencionar algunas académicas, poetas, escritores, periodistas y críticos que han escrito sobre tu trabajo.

Malú es una gran poeta, y una gran amiga. Ella lanzó ese libro conmigo (Un astro umbrío) hace ya varios años, pero existe una bella historia con ella, desde sus señeros talleres hace ya más de 25 años… toda una vida. Respondiendo derechamente tu pregunta, existe una fortuna crítica, como tu dices, porque estos libros han buscado su destino y se han urdido también desde las complicidades, la amistad, las generosidades cruzadas, y la empatía… más allá de eso y modestia aparte, los libros se defienden solos, igual que las personas, así que lo que pase con ellos ya no está exactamente en tus manos… parecen que gustan algunos de los míos, parece que hacen sentido y parece que su lectura algo revela… no me atrevo a decir más, pero el contacto diario, ahora a través de la potencia de comunicación que te dan las redes (que tienen, como casi todo, una cara demoníaca o perversa y otra beatífica: el problema es su uso y no la tecnología misma), me lo revela ahora a mí también más cercanamente, así como cuando me enfrento a audiencias en lanzamientos y presentaciones diversas. 

4. «El día más salvaje» cautiva por lo bien escrito, lo imaginativo. Por explorar el lado oscuro que, posiblemente, habita en cada uno de nosotros. También por el imán de las imágenes que creamos a partir de sus descripciones, por la poesía que contiene, por su belleza no libre de inquietud, incertidumbre y temor. Háblanos de este libro y de tus próximos proyectos de escritura.

Agradezco esas palabras de Thomas Harris que tu citas. Bueno, El día más salvaje es el libro, un cuento dentro del libro y una concepción de lo contemporáneo, al mismo tiempo, donde muchos de nuestros días también lo son… imagínate si te hubiese hablado de pandemia, guerra a gran escala, migraciones tremebundas de grandes poblaciones, estallido y destrucción hace unos 5 años… la peor ciencia ficción… pero aquí estamos: un poco o mucho más locos, un poco o mucho más exaltados, y con una incertidumbre enorme, en todos lados, en Chile, en América Latina completa, en Europa, en Asia, en Norteamérica… Este libro explora, desde diversos puntos de vista, esto es, cada uno de sus 10 cuentos (más uno oculto), aspectos oscuros del ser humano: desde La música del paraíso, donde un sultán, dictador sádico tiene un terrible sueño visionario, que es tan horroroso en su concepción como beatífico en algunos de sus resultados; hasta llegar a las pampas patagónicas (El mundo y el viento), donde vemos la desolación y la miseria, y donde además asistimos a un enigma. El libro se las ve con zonas muy oscuras, pues todos sus personajes están buscando un lugar en el mund0 (asimismo, me gustaría destacar la veta absurda que a veces transita, pues el terror, a ratos, se toca con el absurdo). Volviendo, resulta que muchas veces ese lugar es el menos luminoso, el más extraño, el insólito. Este es un libro del desacomodo, de la intranquilidad, de las preguntas, más que de las respuestas, de esas preguntas que uno debe hacerse en su interior, pero que uno rehúye porque es muy bravo, como persona, como sociedad, como especie mirarse al espejo mucho rato.  En el espejo, a veces, se abre un abismo, y ese abismo, muchas veces también, te mira con ojos sin párpados…

Por otro lado, vienen muchas cosas, gracias a la vida: nuevas colecciones de cuentos, una trilogía de novelas, y un libro para jóvenes con el cual, agradecidamente, volví a ganar el Creación Literaria del Fondo del libro y la lectura este año, que me tiene muy entusiasmado, y en el que, felizmente, avanzo de forma rauda. 


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