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Mapa comunitario permitirá la gestión del riesgo sísmico y de incendio en el Barrio Yungay de Santiago

Solo en 2020 ocurrió un incendio al mes en el barrio. Según datos de Bomberos, en los últimos dos años, el 7,5% de los edificios históricos de la Zona Típica de Yungay ha tenido daños irreparables después de haberse incendiado, y a causa de estos siniestros, 115 personas perdieron sus hogares y/o sufrieron daño físico.

Por Opazo

Publicado en

Chile / Ciudad / Organización social

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El Barrio Yungay fue fundado en 1839 en conmemoración a la Batalla de Yungay y declarado Zona Típica de Chile en 2009. Esta declaración se logró tras el trabajo de dos años del grupo ciudadano llamado “Vecinos por la defensa del Barrio Yungay”, que presentó el “Estudio del Patrimonio Arquitectónico de Santiago Poniente”, un expediente con cartas de apoyo con 2.577 firmas de propietarios, arrendatarios y 72 instituciones, que apoyaban la demanda.

Son esos mismos vecinos quienes participarán ahora del proyecto “Análisis integrado del riesgo sísmico del Paisaje Urbano Histórico. El caso estudio de Barrio Yungay, Santiago, Chile“, financiado por ANID y desarrollado por la investigadora y doctora en ingeniería civil y en restauración de la arquitectura, Nuria Chiara Palazzi, del Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastre (CIGIDEN) y del Centro del Patrimonio Cultural UC (CENPUC), junto con la Junta de Vecinos del Barrio Yungay y la Compañía de Bomberos Esmeralda.

“El estudio se enfoca en el riesgo sísmico, la vulnerabilidad socioeconómica y el riesgo de incendio del patrimonio construido chileno”, explica la experta, quien a inicios de abril se reunió con los vecinos del Barrio Yungay, ocasión en que le manifestaron su interés por recibir información que les ayude a reconocer el nivel de vulnerabilidad de sus viviendas históricas ante un sismo y el riesgo de incendio, y cómo poder intervenir frente a ello. 

La concejala de la Municipalidad de Santiago, Rosario Carvajal, quien estuvo presente en el encuentro, indicó que el proyecto es muy necesario, ya que hace un levantamiento de la situación de riesgo del Barrio Yungay y sus inmuebles: ”El problema de los incendios es algo que hemos experimentado, pero no había una investigación que señale claramente los tipos de riesgo a los que se enfrentan los vecinos y desde ahí generar una política de intervención. Generalmente, tenemos un incendio al mes, por lo que concretar esta iniciativa es algo muy urgente para la comunidad -tanto propietarios, como residentes-, ya que es un proyecto que nos puede ayudar a salvar vidas”, aseguró Carvajal.

De hecho, Solo en 2020 ocurrió un incendio al mes en el barrio. Según datos de Bomberos, en los últimos dos años, el 7,5% de los edificios históricos de la Zona Típica de Yungay ha tenido daños irreparables después de haberse incendiado, y a causa de estos siniestros, 115 personas perdieron sus hogares y/o sufrieron daño físico. 

“La alta vulnerabilidad socioeconómica de sus habitantes, agrava los efectos directos causados por un evento sísmico o un incendio (como la pobreza, la inseguridad humana, la dependencia económica, la disparidad social, el desempleo, etc). Unos de los mayores problemas detectados hasta ahora, son el hacinamiento y abandono de estos edificios; hay edificios que desde el terremoto de 2010 no han sido reparados y igualmente se vuelven a reutilizar en malas condiciones”, advierte Nuria Palazzi.

Así, la investigadora está trabajando, desde principios de 2020, junto al investigador patrocinador José Rosas Vera de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos y del CENPUC; el decano de la facultad de ingeniería UC e investigador principal de CIGIDEN, Juan Carlos de la Llera; y el profesor F. Pérez, investigador del CENPUC y Asociado a la Escuela de Arquitectura, en un mapa de riesgo sísmico y de incendios para el Barrio Yungay. 

De acuerdo a Palazzi, los vecinos reconocen en el Barrio Yungay características históricas, arquitectónicas, culturales y sociales que son representativas de un momento preciso en Chile, pero reconocen el crecimiento inmobiliario con edificios de gran altura, que contrastan con la arquitectura que caracteriza al barrio.

“El barrio hoy se usa mayoritariamente como vivienda o es de uso mixto (vivienda y comercio), por lo que su valoración patrimonial es menor a la de los palacios, museos, conventos e iglesias. Los inmuebles son privados, por lo tanto, no cuentan con inversión estatal”, advierte la experta. 

Mapa de riesgo sísmico y de incendio 

Para la elaboración de un mapa con indicadores de riesgo sísmico y de incendio, los investigadores consideran dos categorías de edificios según su características estructurales y constructivas: edificios de estilo Colonial y Clasicista, presentes en 43 manzanas del barrio. Estas estructuras suelen ser de adobe, ladrillo, albañilería no reforzada, tabiquería de ladrillo y/o adobe ,por lo tanto, su estructura es más susceptible a sismos e incendios.

En efecto, señala Nuria Palazzi, los edificios con un segundo piso hecho en tabiquería y con estructura de techo compartida, tienen una alta carga combustible y un mayor riesgo de incendio con una rápida propagación del fuego.

También se adaptaron las fichas tipológicas de mecanismos de daños frente a un sismo para edificios de albañilería simple utilizadas en Europa al contexto y peculiaridades de los edificios históricos chilenos, recolectando los daños generados a partir del terremoto de 2010 en la Zona Típica de Yungay.

Los resultados obtenidos serán compartidos en un mapa online con datos abiertos y diferentes índices de amenaza: “Nos gustaría generar un mapa de riesgos que indique la probabilidad del daño que se generaría en las estructuras según diferentes magnitudes de terremotos”, plantea Palazzi. 

Los investigadores destacan que en el Barrio Yungay la mayoría de las edificaciones no presentan instalaciones eléctricas en norma y el alto grado de hacinamiento determina, a menudo, una sobrecarga de los sistemas eléctricos, aumentando el riesgo de incendio, que ya es alto por tratarse de estructuras históricas de fachadas continuas.

“Las estructuras que están expuestas a riesgo moderado y alto de evacuación durante un incendio son los cités y las manzanas penetradas (modificadas en el tiempo en edificios históricos) debido a que sus vías de escape tienen un tamaño insuficiente para garantizar el acceso directo a los carros de bomberos y una distancia entre los grifos y los puntos de incendio mayor a lo que requiere la norma”, añadió la investigadora.

De esta manera, concluye la experta, “el trabajo con los vecinos busca tener información más realista y por eso indaga en el estado de las actuales instalaciones eléctricas de los edificios, el tipo de calefacción que se usa en su interior, como cilindros de gas que deberían ser ubicados en lugares ventilados para reducir el riesgo de incendio“.


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