Por Juan Pablo Orellana
Concepción fue sede este fin de semana de la V Asamblea Nacional del Movimiento por la Unidad Docente (MUD), instancia que congregó a profesoras, profesores provenientes de diversas regiones del país en dos jornadas de debate político, balance organizacional y definición estratégica.
La elección de la capital del Biobío no fue casual. Territorio históricamente vinculado a las luchas sociales y educativas, Concepción volvió a convertirse en punto de encuentro para un espacio que busca reposicionar la organización docente desde una perspectiva crítica, democrática y comprometida con la defensa de la educación pública y comunitaria.
Durante la Asamblea, el MUD desarrolló un balance político del trabajo realizado durante el 2025, reconociendo avances en áreas como la articulación sindical, la producción política y la inserción en distintos espacios gremiales, sin dejar de lado las dificultades encontradas.
En conversación con El Ciudadano, Rodolfo Lama, vocero nacional del MUD, explicó que la instancia permitió “analizar los logros y desafíos del año anterior y proyectar los objetivos para el año siguiente, en un contexto político mucho más adverso para la educación pública”.
Según detalló, la Asamblea abordó especialmente “el rol de la organización en la democratización del Colegio de Profesoras y Profesores y la disputa por los SLEP, buscando mayor democracia real y financiamiento basal para la educación pública” frente a un claro fracaso de esa política de Estado.
Así también, desde el territorio, Jonathan Salazar Vergara, integrante del MUD sección Biobío y dirigente del Colegio de Profesoras y Profesores en Los Ángeles, subrayó la importancia política de que la Asamblea se haya realizado en la región.
“Este encuentro sirve para posicionar a Concepción y al Biobío como una zona activa en el debate sobre política educacional”, señaló.
Salazar también abordó críticamente el escenario gremial actual y la conducción nacional del magisterio. “Siempre existen cuestionamientos hacia las conducciones nacionales, y hoy hay críticas claras respecto a cómo se ha llevado el proceso. La última movilización partió con problemas de legitimidad, se fueron eliminando demandas históricas, como la mención para profesoras diferenciales y de párvulos, y se abandonó incluso la moción histórica de ‘un profesor, un voto’ para definir el término de la paralización”, afirmó.
En la misma perspectiva, el vocero nacional del MUD fue enfático en la evaluación negativa a la conducción de Mario Aguilar, tachándola como “una conducción entreguista frente al gobierno de turno. Además se le identifica como populista, sin sentido pedagógico y orientada más por intereses personales que por un proyecto colectivo”, sostuvo.
El análisis del contexto nacional ocupó un lugar relevante en la discusión. Las y los delegados coincidieron en caracterizar el nuevo ciclo político como un momento de ofensiva ideológica y material contra la educación pública, marcado por el fortalecimiento de sectores conservadores, el cuestionamiento a derechos conquistados y el intento de despolitizar el trabajo docente.
De cara a 2026, desde el MUD se proyectan varios desafíos estratégicos: ampliar la coordinación entre federaciones sindicales, fortalecer la unidad del sector educativo, prepararse para las elecciones del Colegio de Profesoras y Profesores en noviembre desde una postura crítica y unitaria, a través de la unidad más amplia que sea capaz de ser un dique a la ola conservadora y de ultra derecha que se avecina con Kast.
La jornada incluyó además espacios formativos, debates colectivos y la elección del nuevo Comité Ejecutivo nacional, que tendrá la tarea de conducir políticamente a la organización durante el período 2026.
La V Asamblea Nacional marca así un punto de inflexión para el Movimiento por la Unidad Docente, que busca un despliegue mucho más articulado, en un escenario que exige mayor claridad estratégica, mayor trabajo de base y capacidad real de intervención en defensa de la educación pública.
Por Juan Pablo Orellana.-

