"Chile ha dejado de enfrentar emergencias aisladas. La sucesión de incendios forestales, inundaciones, sequías y eventos de temperaturas extremas ha configurado un escenario de demanda operacional continua sobre Senapred", plantearon desde la organización, advirtiendo en ese sentido que la situación "es crítica: mientras se siguen gestionando los efectos de los sistemas frontales de julio y agosto, ya se trabaja, anticipadamente para una temporada de incendios, que se sabe será de una alta complejidad".