39 organizaciones latinoamericanas, lideradas por Ecoceanos y el Centro de Conservación Cetácea de Chile, exigieron a Subpesca abandonar el plan para cazar lobos marinos comunes en aguas del país. Denuncian que la especie está protegida por moratoria, no existe sobrepoblación y que la medida carece de sustento científico, transparencia y podría generar sanciones internacionales.