Parquímetros: Usurpación y abuso a chilenas y chilenos

Tarifas excesivas, contratos permisivos, arcas municipales diezmadas, mal uso de recursos, tráfico de influencias, etc. El diagnostico es común y las causas del negociado de nuestras calles están acotadas a establecer la supremacía privada mediante la gestión de autoridades edilicias. Sin duda una apropiación indebida, sistemática y normalizada, cuyo costo se endosa injustamente a los usuarios.

El caso de Valparaíso es sumamente estratégico y escalable. El 2018, mientras el alcalde Sharp heredaba un déficit municipal de $100.000.000 de la administración antecesora (Jorge Castro, UDI), dos empresas habían obtenído ganancias cercanas a los US$23.000.000 desde sus inicios de operaciones hasta el 2017. A su vez, una de las licitaciones culminaba el 2047, proporcionado en ambos casos a una nula retribución a la ciudad y un servicio perceptualmente inexistente. 

Esta formulación de despojo patrimonial porteño y el correspondiente descontento sistemático de la ciudadanía frente a este, desembocó en una presión capaz de propiciar el cierre de uno de estos acuerdos, transformándose esta crisis en condiciones propicias para levantar un modelo de gestión capaz de suministrar retribución a la ciudadanía en su conjunto. Sumado a la entrega a bomberos de la gestión de 672 estacionamientos, logramos instar a un cobro proporcional al uso y un incremento considerable en las zonas de exclusión, tanto para la utilización por parte de usuarios de la Teletón como también para pacientes del hospital Van Buren.

En Chile, esta política sistemática, inconsulta y orientada a esquilmar las arcas municipales a costa del patrimonio comunal, viene a confirmar lo que sería un modus operandi de usurpación nacional, con la complicidad de administraciones y autoridades municipales ausentes o que podrían derechamente ser estar corrompidas. Un dato crucial radica en 1998, año en el cual Cristian Coronel Dubreuil y sus socios constituyeron las sociedades Auto Orden S.A., Autoparqueo S.A. y Estacionar S.A. Esta red se fue ramificando, logrando una presencia en comunas como Talca, Valparaíso, Ñuñoa, Iquique, Recoleta, Santiago, Providencia, Los Andes, Coquimbo y Valdivia. A su vez, este entramado nos podría dar cuenta de una influencia determinante sobre quienes tomaron decisiones en dichos acuerdos contractuales, y con ello un actuar que podría estar reñido con la ley.  

Estas condiciones de indignación ciudadana relevante y cotidiana son gatilladas por la implementación de una política de despojo nefasto sistemático y focalizado a la privatización de cuantiosos recursos. Estos fondos podrían ser destinados a solucionar problemas de salud, vivienda, seguridad equipamiento, sobre todo en las comunas con mayores carencias e indices de precariedad. Concluir con este abuso legalizado requiere de voluntad política, pero esta se origina solo si el conflicto logra territorializarse y convoca a amplios y transversales actores locales capaces de afrontar el desafío con la expectativa de ver en el abuso una oportunidad de transformación para el beneficio cotidiano de la comuna. 

Los parquímetros en Chile son un negocio que mueve exorbitantes sumas provenientes de acuerdos municipales lesivos, un mal negocio para gran mayoría de las y los chilenos, y un ejemplo de ineficacia neoliberal en aras de proporcionar servicios satisfactorios y valiosos para los usuarios.

Por Matías Ossio Campos
Vocero No Más Abusos de Empresas de Parquímetros Valparaíso

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