La seremi de Salud de Arica y Parinacota, Karla Kepec Álvarez, se encuentra en el centro de una controversia tras filtrarse un mensaje de WhatsApp en el que se puede determinar que utilizó un chat del Partido Republicano para reclutar personal para su repartición pública.
El texto, enviado en un grupo de la colectividad que reúne aproximadamente a unos 300 integrantes, fue obtenido por una fuente reservada cuya identidad será protegida, y en él se evidencia un criterio de afinidad política para acceder a dos plazas en el área de Laboratorio de un organismo público.

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El mensaje, dirigido a los miembros del Partido Republicano, indica textualmente: “Junto con saludarles y esperando se encuentren bien les comento necesidad en mi Servicio Seremi de Salud a 02 Tecnólogos médicos especialidad Laboratorio para integrarse a mi depto LabSal”.
Sin embargo, lo que ha generado mayor alerta es la condición explícita que añade la autoridad: “Republicano o hijo/a de Republicano por favor enviar CV a [email protected]”.
La oferta finaliza con la promesa de un “ingreso inmediato” tras una entrevista, enviando «cariños a todos» y con el lema de “seguimos trabajando por nuestra Región y Gobierno”.

La utilización de un grupo partidista para ofrecer cupos en un organismo público ha levantado alertas sobre la posible vulneración de los principios de transparencia y mérito en la función pública. El hecho de que la seremi haya solicitado que los currículums sean enviados directamente al correo del Partido Republicano en Arica, y no a la plataforma oficial de la repartición, refuerza las sospechas de un trato preferencial basado en la militancia, excluyendo a otros profesionales que no pertenezcan a esa colectividad de ultraderecha o no tengan vínculos familiares con ella.
Karla Kepec, médica cirujano de la Universidad de Concepción, asumió el cargo el 26 de marzo de 2026 y tiene entre sus funciones ejercer labores reguladoras, normativas y fiscalizadoras para el mejoramiento de la salud de la población. No obstante, esta práctica, de ser confirmada, contradiría el deber de imparcialidad que debe regir en la administración del Estado, donde el acceso a los cargos debería basarse en la idoneidad y no en la lealtad partidaria.
El número telefónico desde el cual se difundió el mensaje corresponde efectivamente a la seremi, lo que valida la autenticidad de la comunicación.
La filtración de esta conversación expone un presunto acto de cooptación política dentro de una entidad del Estado, lo que podría derivar en investigaciones por eventuales infracciones a la legislación laboral y de probidad administrativa.
Hasta el cierre de esta nota, la autoridad no se ha pronunciado oficialmente sobre los hechos revelados.
