Mientras Beijing entra en los días fríos del otoño, viajé al sur, hasta la tropical provincia de Hainan. Allí, entre palmeras, se encuentran las oficinas de servicios públicos donde los ciudadanos acuden a hacer sus trámites, como registrar licencias o afiliarse al seguro social. Este recorrido también permite observar cómo El Partido Comunista y el pueblo en el corazón de la gobernanza de China moldean la vida cotidiana de las personas en todo el país.
El papeleo interminable ya es cosa del pasado gracias a la implementación de nuevas tecnologías que alivian la carga de trabajo tanto a los funcionarios como a los propios interesados. A simple vista, podría parecer una cuestión estrictamente local, pero muestra algo mucho más grande: cómo trabaja el Partido Comunista de China (PCCh) para identificar y resolver los problemas cotidianos del pueblo. Fuera del país, muchos se preguntan cómo funciona la gobernación de China en la práctica y en el día a día. Estas oficinas de Hainan ofrecen una ventana para observarlo desde adentro.
La Quinta Sesión Plenaria del XX Comité Central del PCCh concluyó este jueves en Beijing. Durante cuatro días, la dirigencia central del Partido se reunió para evaluar su labor reciente y debatir cómo reforzar su propia gobernanza.
La sesión se resumió en dos tareas clave: la rendición de cuentas del Buró Político sobre el trabajo realizado desde la anterior sesión plenaria y el análisis sobre lo que significa, en la práctica, un disciplinamiento integral y riguroso.
¿Qué es el «disciplinamiento integral y riguroso del Partido»?
Es posible que, fuera de China este concepto no resulte familiar, pero es clave para entender cómo el Partido concibe su propia gobernanza. En términos sencillos, implica someter su funcionamiento a normas estrictas, mecanismos de supervisión, medidas anticorrupción y revolución interna, junto con un proceso continuo de autocorrección y renovación constante.
Bajo el liderazgo del secretario general, Xi Jinping, el Comité Central ha centrado el debate en cómo debe fortalecerse un partido marxista que lleva mucho tiempo gobernando para adaptarse a esta nueva era. Según el «Pensamiento de Xi Jinping sobre la Construcción del Partido», esto se traduce en varios principios interconectados:
- Autocorrección continua: Combatir la corrupción, la burocracia, el formalismo y otras prácticas que puedan distanciar al Partido del pueblo.
- Encerrar el poder en una «jaula institucional»: Someter el ejercicio del poder a normas, mecanismos de supervisión y sistemas de rendición de cuentas de manera estructural en lugar de depender de la ética individual de cada funcionario.
- Preservar la capacidad organizativa: Evitar que una organización con más de 100 millones de miembros pierda cohesión, eficacia o capacidad de respuesta.
- Vincular la reforma del Partido con el desarrollo nacional: Entender el fortalecimiento y la renovación interna del Partido como parte del proceso más amplio de modernización del país.
- Mantenerse cerca del pueblo: Construir mecanismos operativos para identificar y atender de forma constante las necesidades del pueblo a medida que van surgiendo.
¿Por qué ahora?
El Partido mantiene como uno de sus principales objetivos realizar básicamente la modernización socialista. En la práctica, esto implica modernizar la industria, acelerar la transición hacia energías limpias, reducir las brechas entre las zonas rurales y urbanas y profundizar la apertura del mercado.
Hacer frente a estos desafíos modernos requiere de cuadros dirigentes disciplinados. Para llevar esto adelante, el pleno estableció siete principios rectores para el disciplinamiento:
«Servir a las misiones y tareas del Partido; asumir el fortalecimiento político del Partido como principio rector; ejercer una gobernanza rigurosa en todos los aspectos; tomar la resolución de los problemas como rumbo orientador; mantener los principios fundamentales y abrir nuevos caminos; apegarse a un enfoque jerárquico de arriba hacia abajo; y dirigir el Partido conforme a la normativa».
A través de una firme convicción política, una mayor capacidad profesional, una sólida ética de trabajo y una disciplina estricta, se busca que los organismos del Partido en todos los niveles refuercen su liderazgo y capacidad organizativa. Al referirse a la campaña anticorrupción en curso, el comunicado oficial señaló que «tomar medidas integradas para garantizar que ninguno de los funcionarios ose, pueda ni intente corromperse es tanto una estrategia clave para el disciplinamiento integral y riguroso del Partido, como un lineamiento fundamental en nuestra lucha contra la corrupción».
El Comité Central subrayó además la importancia de reforzar la revolución interna en un contexto marcado por cambios acelerados en las condiciones globales y nacionales. Proteger la soberanía, la seguridad y los intereses de desarrollo de China, al tiempo que se fortalece la integridad y la eficacia del Partido, sigue siendo una labor de envergadura. Hay condiciones favorables, pero también surgen circunstancias y desafíos complejos y nuevos.
Verlo de cerca
Las grandes metas y las directrices de alto nivel suelen ocupar los titulares, pero su aplicación se juega en el terreno, en esos cambios cotidianos que rara vez llegan a los informativos internacionales. Para observarlo de cerca, viajé desde Beijing hasta Hainan, en el sur tropical de China, una provincia que ha servido como laboratorio de reformas desde que se convirtió en la mayor Zona Económica Especial del país y, más recientemente, en el Puerto de Libre Comercio más grande por extensión del mundo.
En Haikou, la capital provincial, visitamos un centro de atención de trámites administrativos donde los funcionarios nos explicaron su nuevo sistema de formulario único. Este sistema utiliza nuevas tecnologías para automatizar parte del papeleo repetitivo que antes se tenía que presentar de forma manual. Se trata de trámites cotidianos, como registrar un pequeño negocio o gestionar la afiliación a la seguridad social, que pueden convertirse en una carga cuando exigen presentar una y otra vez la misma información. Si no se corrigen, estos dolores de cabeza burocráticos son los que terminan alejando a las autoridades de la población.
Wang Dujuan, una funcionaria de la oficina de Haikou, nos explicó: «Antes, nuestros informes tenían que entregarse varias veces. Hacer el seguimiento y la revisión del personal tomaba muchísimo tiempo y esfuerzo, un tiempo que debió haberse usado para atender al público. Después de que se lanzó el «Formulario Único», el sistema empezó a hacer esa verificación de forma automática».
Puede que este tipo de mejoras administrativas no llame demasiado la atención, pero sus efectos sí se sienten en la vida cotidiana. Por ejemplo, este sistema automatizado permitió identificar a varios adultos mayores de la zona que cumplían los requisitos para recibir prestaciones de la seguridad social, pero que nunca las habían solicitado. Ahora pueden acceder directamente a esa ayuda. Así se ve cómo la gestión del Partido orientada por reglamentos se traduce en servicios concretos para el pueblo en la atención al público.
Próximos pasos
Dirigir una organización con más de 100 millones de militantes y 5,4 millones de organismos de base supone un enorme desafío de coordinación. Convertir los principios definidos en la sesión plenaria en resultados concretos será ahora una de las principales tareas de la dirigencia del Partido.
Tras la publicación del comunicado, el Comité Central celebró una conferencia de prensa en Beijing donde se evaluó el desarrollo de la sesión. Tang Fangyu, director del Comité de Investigación Política del Comité Central del PCCh, declaró a los medios:
«Los principales logros del año pasado se alcanzaron en medio de una transformación acelerada a nivel global como no se veía en un siglo, enfrentando crecientes incertidumbres, factores impredecibles para el desarrollo del país, así como fuertes presiones, riesgos y desafíos de diversa índole. No han sido fáciles de conseguir. Le debemos estos logros al liderazgo del Comité Central del PCCh, con el Secretario General Xi Jinping a la cabeza, y a la acertada orientación del Pensamiento de Xi Jinping sobre el Socialismo con Peculiaridades Chinas para una Nueva Era.
El resultado más importante de la sesión es la adopción de la resolución. Nuestro partido se ha dedicado a buscar la grandeza duradera de la nación china. La construcción del Partido concierne al futuro de nuestra organización y al éxito de las tareas del Partido y del país… la sesión trazó planes estratégicos sobre el disciplinamiento, el desarrollo y el fortalecimiento del Partido. Esto es algo de suma importancia y totalmente necesario».
Por Oliver Vargas, CGTN
