Astrónomos lanzan un nuevo y detallado mapa de la Vía Láctea

El proyecto fue posible gracias a APEX, el telescopio Atacama Pathfinder EXperiment en el desierto de Atacama en Chile, un telescopio único, prototipo del avanzado observatorio ALMA.

Vía Láctea vista desde el desierto de Atacama, Chile

Uno de los más grandes estudios sobre nuestra galaxia se completó recientemente. Se trata del mapa ATLASGAL, que reúne los datos de una enorme franja de distribución de polvo frío y gas en la Vía Láctea, con el fin de comprender cómo y dónde se forman las estrellas

La investigación ha producido 70 informes científicos hasta ahora, y en la última publicación los astrónomos combinaron los datos de su estudio con observaciones del satélite Planck de la Agencia Espacial Europea. El artículo, que aparece en Astronomy & Astrophysics, detalla la formación de densas regiones de estrellas en formación y establece un rango preciso de formación de estrellas para nuestra galaxia: la Vía Láctea crea 13 estrellas equivalentes a la masa del Sol cada 10 años.

El proyecto fue posible gracias a APEX, el telescopio Atacama Pathfinder EXperiment en el desierto de Atacama en Chile, un telescopio único, prototipo del avanzado observatorio ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array). APEX está estudiando el universo en longitudes de onda entre infrarrojo y radio.

El Dr. Carlos De Breuck, científico del proyecto ESO APEX, dijo al medio IFLScience: “Podemos tener información detallada sobre nuestra galaxia, porque estamos dentro de ella. Por esto podemos hacer acercamientos hacia las regiones donde nacen las estrellas».

Esta comparación muestra las regiones centrales de la Vía Láctea observada a diferentes longitudes de onda.  ESO/ATLASGAL consortium/NASA/GLIMPSE consortium/VVV Survey/ESA/Planck/D. Minniti/S. Guisard

«Cuando miramos al cielo con nuestros propios ojos, vemos esas franjas oscuras en la Vía Láctea. Estas franjas de polvo son el lugar en que las estrellas se están formando», explica De Breuck.

Es muy importante entender cómo está cambiando y ha cambiado nuestra galaxia, para llegar a tener un censo completo sobre las regiones de formación estelar. El catálogo final cubre un área de cielo cuatro veces mayor que el primer mapa ATLASGAL.

«Es una cantidad de datos enorme», agrega De Breuck, «y su legado irá mucho más allá de los límites de esta investigación. Todos los datos del ATLASGAL están disponibles para otros astrónomos y toda la gente puede descargar esta información. Es a la vez hermoso y científicamente útil», recalca el astrónomo.

Aunque el nuevo mapa ATLASGAL está completo, esto no es un fin, sino un comienzo: «Ahora hay muchas cosas que podemos hacer; es un estudio muy versátil. Encontramos muchas regiones compactas pequeñas a las que podríamos hacerles un seguimiento con ALMA», dice De Breuck.

Las observaciones que siguen ahora no estarán centradas solamente en lo submilimétrico, sino también en otras longitudes de ondas, lo que ofrecerá un mejor entendimiento de estas importantes regiones.

Traducción, CCV, El Ciudadano.

Fuente, IFLScience.

 

 

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