Restituir a la calle «República de Israel» su nombre histórico de 'Nueva Ñuñoa'

El dictamen de Contraloría que Sichel debe cumplir

No devolverán la vida a las víctimas ni levantarán el asedio inhumano sobre Gaza, pero envían un mensaje claro y necesario: las vidas importan, los nombres importan, la humanidad importa.

El dictamen de Contraloría que Sichel debe cumplir

Autor: El Ciudadano

Por Ñuñoa por Palestina Libre

Con profunda satisfacción, los vecinos y vecinas de Ñuñoa -y en especial quienes integramos el colectivo Ñuñoa por Palestina Libre– hemos recibido el dictamen N° D81/2026 de la Contraloría General de la República. Una resolución que valida de manera categórica la legalidad de la votación del Concejo Municipal del 4 de diciembre de 2024, que, tras un amplio proceso ciudadano de casi un año, decidió restituir a la calle «República de Israel» su nombre histórico de Nueva Ñuñoa.

En consecuencia, corresponde ahora al alcalde Sebastián Sichel cumplir con su deber institucional: firmar a la brevedad el decreto municipal que haga efectiva esta decisión democrática y legítima.

Esta resolución de Contraloría nos llena de orgullo porque confirma que Ñuñoa, comuna con una larga tradición de compromiso democrático y defensa de los derechos humanos, dejará de homenajear a un Estado ocupante, cuyos actos genocidas contra la población palestina resultan ya imposibles de encubrir o normalizar.

En septiembre de 2025, la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado (mandatada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU), concluyó de manera inequívoca que, desde el 7 de octubre de 2023, las autoridades y fuerzas israelíes han cometido cuatro de los cinco actos genocidas tipificados en la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948: matar miembros del grupo, causar lesiones graves a la integridad física o mental, someter deliberadamente al grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física total o parcial, e imponer medidas para impedir los nacimientos en el seno del grupo.

Sabemos que el cambio de nombre de una calle no repara el horror: las decenas de miles de vidas palestinas arrebatadas, entre ellas más de 21.000 niños y niñas asesinados, ni los miles de cuerpos que aún permanecen bajo los escombros, generados por bombardeos indiscriminados en la franja de Gaza.

Las miles de firmas recibidas en Ñuñoa como apoyo a la recuperación del nombre “Nueva Ñuñoa”, así como el respaldo mayoritario de las juntas de vecinos y la votación del Concejo Municipal expresan un compromiso profundo con la vida, la justicia y los derechos humanos de los vecinos y vecinas.

Sin embargo, estimamos que esta iniciativa vecinal logra materializar en Chile lo que Naciones Unidas, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) y diversos órganos del sistema internacional han exigido de manera insistente desde enero de 2024: que los Estados no solo se abstengan de contribuir -directa o indirectamente- a estos crímenes, sino que adopten medidas concretas y efectivas para prevenir su continuación. Se trata de obligaciones jurídicas vinculantes derivadas de la Convención sobre el Genocidio, que imponen a todos los Estados firmantes un deber activo de prevención.

Las miles de firmas recibidas en Ñuñoa como apoyo a la recuperación del nombre “Nueva Ñuñoa”, así como el respaldo mayoritario de las juntas de vecinos y la votación del Concejo Municipal expresan un compromiso profundo con la vida, la justicia y los derechos humanos de los vecinos y vecinas. No devolverán la vida a las víctimas ni levantarán el asedio inhumano sobre Gaza, pero envían un mensaje claro y necesario: las vidas importan, los nombres importan, la humanidad importa. Y adoptar una postura neutral o complaciente ante la injusticia, equivale a elegir el lado del opresor, tal como lo expresó el recordado arzobispo sudafricano y Premio Nobel de la Paz, Desmond Tutu, en su lucha contra el apartheid y el racismo en su país.

En consideración a lo anterior, llamamos al alcalde Sebastián Sichel a que, sin más dilaciones, firme el decreto correspondiente y permita que la voluntad democrática de Ñuñoa se concrete en los hechos. Que «Nueva Ñuñoa» vuelva a ser el nombre oficial de esa vía, aportando a la construcción de un mundo más empático, solidario y respetuoso del derecho internacional.

Y junto a ello, reiteramos nuestro abrazo fraterno y solidario al pueblo palestino. Que este logro en Ñuñoa inspire a más comunas, instituciones, organizaciones y personas en Chile a romper el silencio, a rechazar la normalización del horror y a exigir, con una sola voz, el fin inmediato del genocidio, el levantamiento total del asedio, el cese de la ocupación y el derecho inalienable de los palestinos y palestinas a su tierra, su autodeterminación y su libertad.

Por Ñuñoa por Palestina Libre


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