La derecha y su sucio operar

La derecha política chilena es decir UDI, RN  y PDC están extremadamente preocupados por las supuestas relaciones, pactos secretos, alianzas, contubernios,  que podrían existir entre las Farc, el Partido Comunista y el conflicto del Pueblo  Mapuche, y lo hacen con un descaro no aceptable

La derecha y su sucio operar

Autor: Director

La derecha política chilena es decir UDI, RN  y PDC están extremadamente preocupados por las supuestas relaciones, pactos secretos, alianzas, contubernios,  que podrían existir entre las Farc, el Partido Comunista y el conflicto del Pueblo  Mapuche, y lo hacen con un descaro no aceptable.

Suena especialmente raro, extraño, que sean los partidos políticos de la derecha chilena los que levanten la voz para pedir explicaciones, como si en su memoria todo se hubiera olvidado y borrado de su poco limpia trayectoria, como si lo sucedido en sus trastiendas hace algunos años no existiera, y es por eso que de tarde en tarde, también por las mañanas, hay que refrescarles la memoria, porque si algo sucede es que hasta donde sabemos, los pantalones no están muy bien puestos en esos lados, ni el amor a la patria y al país es tan profundo e incondicional que digamos, y como ellos tanto pregonan.

La derecha nunca ha jugado limpio en política, practica la política sucia, las malas artes, es mendicante, usa la propaganda negra, extiende la mano como si de una poruña se tratara, no le interesa ni es su estilo dar la cara. Decir que juegan sucio no constituye una mentira, sino confirma una evidencia que tiene una enorme cantidad de antecedentes en la historia reciente.

Posiblemente los DEMÓCRATAS CRISTIANOS hayan olvidado los recursos que les fueron entregados en su campaña presidencia de 1964, que no solo significó millones de dólares sino el apoyo logístico de la CIA y el Departamento de Estado norteamericano. Como pueden haber olvidado el uso mediático en aquellos años, en esa campaña especialmente de Juana Castro, quien reconoció ser funcionaria de la CIA. Así que mucho cuidado de hablar de pactos y condenas en el PDC, no hay que levantar la voz, no les queda bien el modelo de guardianes de la imparcialidad y pulcro juego político, han existido pactos y recursos secretos que con el tiempo se han sabido.

La campaña del terror, financiada por los EEUU. Esos afiches pegados en todo Chile insistiendo que el votar por Salvador Allende significaría los tanques rusos frente a La Moneda. Los únicos tanques frente a La Moneda fueron del ejército chileno el día 11 de septiembre de 1973, y fue el PARTIDO DEMÓCRATA CRISTIANO quien lo pidió. Lean las conclusiones del Congreso del PDC de 1973. Todos aliados con el golpe militar, todos haciendo PACTOS CON LA CIA Y LOS EEUU. Que los niños serían separados de sus madres y enviados a la Unión Soviética, campaña con dinero norteamericano… dólares, eso es pactos, esos son acuerdos y compromisos.

Poco amor a la patria, cuando recordamos el discurso terrorífico del ministro de Hacienda del Gobierno de Eduardo Frei y actual senador de la republica, el Demócrata Cristiano, Andrés Zaldívar, discurso que fue parte de un pacto elaborado por la Casa Blanca y el propio Richard Nixon…. alianza se llama eso.

Y qué decir de todo el proceso de desestabilización del gobierno popular, la huelga de camioneros, financiada con dinero norteamericano, las bombas y los atentados terroristas, no fueron fondos sacados de los bolsillos de Andrés Zaldivar, ni Eduardo Frei ni de Rafael Moreno. Eran recursos que provenían del extranjero…. pactos secretos se llama eso.

Y qué puede decir la UDI Y RN, ellos, los herederos de la dictadura militar que llegó del brazo del PARTIDO NACIONAL. Cómo no recordar a Sergio Onofre Jarpa, Patricio Aylwin, Juan de Dios Carmona, Carlos Reymond, Sergio Diez, Eric Campaña, Pablo Rodríguez y tantos otros, todos con el mismo discurso, todos recibiendo dinero del extranjero, de sus aliados, resultado de sus pactos secretos, así es el camino y recorrido de lo pactado por el PDC con la CIA, esos lazos, pactos y acuerdos son páginas de la miseria humana que se escribe todos los días.

Nunca se le ha condenado al PARTIDO DEMÓCRATA CRISTIANO por tener relaciones formales con el PARTIDO POPULAR español, cuyo presidente José María Aznar apoyó  enviando soldados a la guerra de Irak, porque él estaba “convencido”, de la existencia de armas de destrucción masiva… que nunca existieron.

Nadie condena ni maldice, ni vocifera al PDC por sus amistades con el PP español, uno de los partidos más corruptos en la política europea, con una cantidad considerable de procesos en tribunales por abierta corrupción de sus militantes y dirigentes en cargos de la administración pública.

Lo que no es aceptable es que la derecha trate de colocar sombras en las justas demandas del Pueblo Mapuche, de lanzar al aire de manera irresponsable “relaciones” con las Farc. Eso tiene el maléfico sentido de intentar que las justas reivindicaciones sean entendidas como un movimiento injusto y sin sentido.

La historia del Pueblo Mapuche es la historia de una agresión constante y permanente, es la historia del abandono y la postergación.

Las reivindicaciones del Pueblo Mapuche estaban desde hace muchos años colocadas y pidiendo respuestas y en esto hay responsabilidad de todos. Se acordaban del Pueblo Mapuche cuando habían elecciones y era necesario juntar votos, entonces, TODOS, llevaban propaganda para mostrar a sus candidatos bajo la promesa que una vez en el Congreso se harían leyes para dignificarlos, todo era falso, y si algo se hizo… fue la nada misma.

No puede una causa tan justa como la del Pueblo Mapuche ser descalificada de manera tan baja, llegando a estructurar mentiras que no resisten el más mínimo análisis. Sabemos que así se hace porque ellos son los dueños de lo medios de comunicación, y la problemática real de nuestros pueblos originarios se hace a pulso y descansa en la solidaridad.

El único pacto que si es real es de los hombres con su dignidad, eso es lo que han establecido los hombres de la tierra, de su tierra y con la tierra. No pueden seguir siendo agredidos, procesándolos con un andamiaje que es atentatorio con los derechos fundamentales del hombre.

Por Pablo Varas


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