Nuevo Periodismo de luto: Muere a los 87 años de edad Tom Wolfe

101

El maestro del nuevo periodismo y novelista norteamericano, Tom Wolfe, falleció este martes a los 87 años de edad en un hospital de Manhattan, en Nueva York, Estados Unidos, tras padecer una infección, confirmó su agente, Lynn Nesbit.

“Estamos increíblemente apenados de enterarnos de la muerte de Tom Wolfe. Era uno de los grandes y sus palabras vivirán para siempre”, divulgó en un mensaje la editorial Picador en su cuenta oficial en Twitter.

Nacido en Virginia el 2 de marzo del año 1931, destacó por un estilo periodístico y uso del lenguaje único que, según sus seguidores, era capaz de mezclar en su redacción el realismo americano con la influencia pop de la generación beat, algo que lo consagró en el ámbito comunicacional como el padre del Nuevo Periodismo.

En sus primeras andanzas se paseó por The Washington Post, Enquirer y New York Herald y manifestaba su deseo de retratar, a través de las letras, a la sociedad contemporánea de acuerdo al realismo, esto bajo los cánones de grandes de la literatura clásica.

En un trabajo especial del diario estadounidense The New York Times, Wolfe es evaluado como “un periodista y novelista innovador, cuyo technicolor, prosa salvajemente puntuada, dio vida al mundo de los surfistas de California, personalizadores de automóviles, astronautas y buscadores de estatus adinerados de Manhattan en trabajos como «The Kandy-Kolored Tangerine-Flake Streamline Baby», «The Right Stuff «y» Bonfire of the Vanities”.

En vida se describía como un hombre de vestimenta «Neo pretencioso», llegando a cambiarse varias veces al día. Sobre algunas tendencias de la moda norteamericana logró acuñar los «Radical Chic» y «The Me Decade».

Relacionado:  Minnesota: Al menos 66 detenidos por violar el toque de queda

La Vanguardia relata que Wolfe se consideraba un “reivindicador de Balzac”, desde un punto de vista cultural y estilístico, lo que le llevó a ser calificado como “El Balzac de Park Avenue”.

Su primera novela se conoció bajo el tituló «La Hoguera de las Vanidades». «Todo un hombre», «Soy Charlotte Simmons», «Bloody Miami», le secundaron en sus grandes creaciones.

De sus ficciones quedaron El coqueto aerodinámico rocanrol color caramelo de ron, Ponche de ácido lisérgico, La banda de la casa de la bomba y otras crónicas de la era pop, La izquierda exquisita & Mau-Mauando al parachoques, El nuevo periodismo, La palabra pintada, Los años del desmadre, Lo que hay que tener / Elegidos para la gloria, En nuestro tiempo, La palabra pintada & ¿Quién teme al Bauhaus feroz?, Las décadas púrpura, Hooking Up, The Kingdom of Speech.