Investigadores revelan cómo el COVID-19 desnudó aún más la vulnerabilidad de los pueblos indígenas y sus derechos

"El mapa del coronavirus es el mapa de la exclusión", expresó el investigador español Felipe Gómez tras indicar que incluso las autoridades mundiales han aceptado que los indígenas han sido uno de los grupos más afectados por la enfermedad.

La pandemia del COVID-19 ha dejado en evidencia la gran vulnerabilidad de los pueblos indígenas y sus derechos, en especial en Chile que el único Estado latinoamericano que no registra avances en su Constitución sobre garantías para los primeros habitantes.

Esa es una de las conclusiones del I Congreso académico internacional sobre «Derechos Humanos y Pueblos Indígenas», que se desarrolló esta semana  de forma virtual y que fue organizado por la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y la Fundación Cofuturo, con sede en Ecuador.

Durante el encuentro virtual, el investigador español Felipe Gómez,  planteó que la pandemia del coronavirus ha hecho una radiografía completa de la precariedad en la que viven los pueblos originarios.

«El mapa del coronavirus es el mapa de la exclusión», refirió Gómez tras indicar que incluso las autoridades mundiales han aceptado que los indígenas han sido uno de los grupos más afectados por la enfermedad.

Se refirió a la «invisibilidad histórica» de los derechos de los pueblos nativos y puso como ejemplo a Chile, el único Estado latinoamericano que no registra avances en su Constitución sobre las garantías para el colectivo indígena.

Asimismo, comentó que en el país se registra con mucha fuerza el fenómeno de la concentración del colectivo indígena en los centros urbanos, lo que supone un gran proceso de migración interna.

Gómez lamentó que aunque la comunidad Mapuche en Santiago de Chile es muy numerosa, este fenómeno no ha sido desarrollado de forma suficiente por la academia.

La investigadora colombiana, Yanitza Giraldo se refirió a la precaria situación de los pueblos indígenas en su país que, además del coronavirus, sufren directamente los efectos de la violencia interna y de las actividades mineras y petroleras en los territorios ancestrales.

Giraldo dejó en claro que en Colombia no existe un proceso de «consulta previa» para este tipo de actividades extractivas, establecida en las leyes internacionales, lo que deja en la indefensión a las comunidades, consigno Cooperativa.

Explicó que la vulneración de los derechos también se ha esparcido por la falta de presencia del Estado en el territorio, donde actúan grupos violentos que aprovechan la situación para controlar zonas indígenas.

“El aumento de las concesiones extractivas también ha generado un efecto en las actividades agrícolas que ejercen habitualmente estas comunidades”, apuntó.

La analista española María de los Ángeles Iglesias, se refirió a la vulneración histórica que han sufrido los pueblos ancestrales en América.

Puso el ejemplo de Canadá, donde esta población se calcula en 1,5 millones de personas, de los 37 millones que habitan ese país, con una historia que registra una serie de episodios de violación a sus derechos humanos.

A la muerte de mujeres y niñas indígenas, que se podría considerar como un genocidio, también se acompaña un proceso de «genocidio cultural» con las llamadas escuelas indias, que pretendían incorporar al colectivo a la sociedad, pero desconociendo sus derechos, tradiciones, territorios y culturas, señaló Iglesias.

La investigadora se refirió también al «colonialismo moderno» que intenta normalizar esa vulneración de derechos en nombre del desarrollo y la productividad.

Contagio en territorios ancestrales

La ecuatoriana Nina Pacari, primera mujer indígena en ocupar el cargo de canciller, en 2003, remarcó que la pandemia ha dejado al descubierto que «hay una ausencia del Estado» para afrontar el contagio en los territorios ancestrales.

Planteó que ante la ausencia de acciones gubernamentales, las iniciativa de las organizaciones indígenas ha hecho posible  poder hacer frente a la pandemia

Por su parte, el sabio indígena colombiano Víctor Jacanamijoy también destacó la farmacopea de estos pueblos para paliar los efectos de la pandemia, un mal que comparó con la serie de enfermedades que llegaron a América con la conquista.

De acuerdo con cifras de la Organización de Naciones Unidas (ONU), hasta mediados de agosto más de 476 millones de indígenas en todo el mundo han sido afectados por el coronavirus COVID-19.

Con información de Cooperativa.

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