Abril-junio bajo Kast: PIB cae 0,2%, inversión se estanca y construcción retrocede

Según informó el Banco Central el PIN del segundo trimestre de 2026 cayó 0,2%, motivado por el desplome de 3,9 en la formación bruta de capital, el retroceso de 3,2% en la construcción y la reducción de 2,1% en las exportaciones

Abril-junio bajo Kast: PIB cae 0,2%, inversión se estanca y construcción retrocede

El segundo trimestre de 2026, el primero completo desde la llegada a la Presidencia de José Antonio Kast, entregó un negativo registro para la economía chilena. Entre abril y junio, el Producto Interno Bruto (PIB) anotó una contracción interanual del 0,2%, mientras la inversión se estanca y la construcción retrocede, según informó el Banco Central.

La cifra del Informe de Cuentas Nacionales, que coincide con los primeros cuatro meses completos de la nueva administración que llegó a La Moneda el pasado 11 de marzo, fue explicada principalmente por la caída de las exportaciones y la variación de existencia, factores que fueron compensados de manera parcial por el dinamismo del consumo. El periodo tuvo un efecto calendario neutral al contar con la misma cantidad de días hábiles que el año anterior.

El período comprendido entre abril y junio dejó al primer semestre del año en cifras rojas, luego del descenso de 0,3% registrado durante los primeros tres meses de 2026.

Por otra parte, el dato trimestral no alcanzó las expectativas del mercado, que proyectaban un moderado avance del 0,1% a partir del último dato del Índice Mensual de Actividad Económica.

Analizando el origen de la caída, el desempeño de la minería fue el factor más gravitante en la contracción del PIB general. Sin embargo, el PIB no minero mostró un desempeño positivo, impulsado por los servicios personales y el comercio.

Al descontar la estacionalidad, la economía no presentó variación respecto al trimestre inmediatamente anterior. En este escenario desestacionalizado, la minería y los servicios personales ejercieron una influencia al alza, pero este efecto fue completamente neutralizado por caídas en la construcción, los servicios de transporte, y las actividades de restaurantes y hoteles.

Caída de las exportaciones

Desde la óptica del gasto, el comportamiento de la demanda interna y el sector externo fue determinante para el resultado final. Se observó una clara caída en las exportaciones netas, que restó dinamismo a la actividad, mientras que, por el lado interno, la demanda interna presentó un aumento, gatillado por un mayor consumo, aunque este avance fue mitigado por una disminución en la variación de existencias.

Según el ente emisor, las exportaciones retrocedieron un 2,1%, determinado por menores envíos de bienes, especialmente de cobre y, aunque en menor medida, de productos alimenticios. Las exportaciones de servicios también cayeron, con una incidencia negativa del gasto en turismo. De manera paralela, las importaciones disminuyeron un 1,6%, afectadas por menores internaciones de bienes «destacando los combustibles, productos químicos y vestuario. En contraste, las importaciones de servicios aumentaron, impulsadas por los servicios empresariales».

El consumo de los hogares mostró un crecimiento de 1,2%, siendo el gasto en servicios el principal impulsor de este resultado. Dentro de este rubro, los servicios de salud y el gasto asociado al turismo fueron los más dinámicos. El consumo de bienes durables también aportó positivamente, destacando mayores compras de automóviles, aunque este efecto fue contrarrestado por un menor gasto en productos tecnológicos. En la vereda opuesta, el consumo de bienes no durables cayó, con una baja significativa en el gasto en combustibles, que fue compensada en parte por mayores compras de vestuario. El consumo del gobierno, por su parte, se expandió un 1,8%, consistente con un alza en los servicios de salud y educación.

Reducción de la inversión

La formación bruta de capital, decreció un 3,9%, revelando un estancamiento en la creación de nuevas capacidades productivas. La formación bruta de capital fijo (FBCF), que mide la inversión orientada a la adquisición de activos fijos producidos, no registró variación en el período, como resultado de una compensación entre una caída en la construcción y otras obras, y un aumento en la maquinaria y equipo.

«En la primera, incidió una menor inversión en obras de ingeniería y en la segunda destacaron las mayores compras de equipos eléctricos y electrónicos», indicó el ente emisor.

La desacumulación de existencias, particularmente de productos manufacturados, fue el factor que hundió el FBCF, alcanzando un ratio acumulado en doce meses de -0,3% del PIB.

Construcción cayó 3,2%

Un sector que reflejó el bajo dinamismo de la economía fue el de la construcción que cayó en 3,2%, con todos sus componentes en rojo. según el Banco Central, la edificación registró retrocesos tanto en su componente habitacional como no habitacional.

A la par, las obras de ingeniería anotaron caídas, como resultado del término de proyectos de inversión, especialmente mineros y de plantas desalinizadoras, mientras que las actividades especializadas disminuyeron por una menor demanda de servicios de reparación.

En contraste, el comercio mostró un alza del 2,4%, impulsado principalmente por las ventas minoristas, y en menor medida por las mayoristas y automotrices, donde destacaron las mayores ventas de vehículos livianos y servicios de mantención.

Para cerrar, el Banco Central ajustó la tasa de crecimiento del PIB del primer trimestre, revisándola dos décimas al alza, de -0,5 a -0,3%.

Obtén tu Pasaporte y apoya a El Ciudadano

Elimina la publicidad, accede a contenido exclusivo y sé parte de la comunidad.

Elige tu plan

Turista

$1.990 /mes

 


Sin anuncios · Publica tus artículos

Ciudadano — TOP

$4.990 /mes

 


Sin anuncios · Publicar artículos · PDFs · Newsletter exclusivo · Favoritos

Diplomático

$10.990 /mes

 


Sin anuncios · Publicar artículos · PDFs · Newsletter exclusivo · Favoritos · Voz editorial

Cancela en cualquier momento  ·  Sin permanencia


Reels

Ver Más »
Busca en El Ciudadano