9,6% fue la tasa de desocupación en Chile durante el trimestre junio-agosto de 2026 (JJA 2026), el registro más alto en más de cinco años, según la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
De acuerdo con el organismo, “la cifra registró un ascenso de 1,0 pp. en doce meses, producto del alza de la fuerza de trabajo (0,3%) y de la reducción presentada por las personas ocupadas (-0,9%)”. En paralelo, las personas desocupadas aumentaron 13,0%, impulsadas por los cesantes (12,1%) y por quienes buscan trabajo por primera vez (23,2%).
El indicador también superó el 9,5% registrado en el trimestre abril-junio de 2021, de acuerdo con las estadísticas del INE.
Según la encuesta, las tasas de participación y ocupación se situaron en 61,5% y 55,6%, con retrocesos de 0,3 pp. y 0,9 pp., respectivamente.
A su vez, la población fuera de la fuerza de trabajo creció 1,8%, influida por las personas inactivas habituales (1,6%) y por las potencialmente activas (3,4%). Este comportamiento refleja una presión doble sobre el mercado laboral: menos empleo disponible y más personas que salen o permanecen fuera de la búsqueda de trabajo.
Desempleo y brecha de género
En las mujeres, la desocupación alcanzó 10,3%, con un alza de 1,0 pp. en doce meses. La fuerza de trabajo femenina subió 1,3%, por sobre el 0,2% de las ocupadas, mientras que las desocupadas aumentaron 12,2%, incididas tanto por las cesantes (12,8%) como por aquellas que buscaron trabajo por primera vez (6,2%). La participación femenina llegó a 53,0%, con un avance de 0,2 pp., y la ocupación fue 47,6%, con una caída de 0,3 pp.
Las mujeres fuera de la fuerza de trabajo crecieron 0,3%, influidas únicamente por las inactivas potencialmente activas.

En los hombres, la tasa de desocupación fue menor que en el caso de las mujeres y alcanzó 9,1%, lo que supone un incremento de 1,1 pp. en un año. La fuerza de trabajo disminuyó 0,5%, menos que la caída de 1,7% registrada por los ocupados. Los desocupados aumentaron 13,7%, incididos por los cesantes (11,4%) y por quienes buscaron trabajo por primera vez (46,9%). Sus tasas de participación y ocupación fueron 70,3% y 63,9%, con descensos de 1,0 pp. y 1,7 pp.
Los hombres fuera de la fuerza de trabajo aumentaron 4,3%, principalmente por inactivos habituales y potencialmente activos.

Reducción de personas ocupadas
En doce meses, el total de personas ocupadas decreció 0,9%, incidido exclusivamente por los hombres (-1,7%), ya que las mujeres aumentaron 0,2%.
Por sector económico, la contracción fue influida por industria manufacturera (-7,6%), información y comunicaciones (-16,8%) y comercio (-1,1%). Por categoría ocupacional, el descenso se observó en personas asalariadas formales (-2,9%) y familiares no remunerados (-4,0%).
Por sector económico, la merma fue incidida por información y comunicaciones (-25,1%), industria manufacturera (-10,3%) y actividades de salud (-6,0%), además de las categorías de personas asalariadas formales (-5,5%) y personas asalariadas informales (-1,3%). Así, el deterioro laboral no solo es nacional: también golpea con fuerza a la principal zona metropolitana del país.
La tasa de ocupación informal se ubicó en 26,3%, con un incremento de 0,3 pp. en un año. En mujeres y hombres, la tasa consignó 28,3% y 24,8%, con variaciones de 0,5 pp. y 0,1 pp., respectivamente. Las personas ocupadas informales aumentaron 0,3%, incididas exclusivamente por las mujeres (2,0%), dado que los hombres cayeron 1,2%. Por sector económico, el ascenso se debió principalmente a transporte (8,6%) y servicios administrativos y de apoyo (10,2%); por categoría ocupacional, destacaron personal de servicio doméstico (14,6%) y asalariadas privadas (1,1%).
La tasa de desocupación ajustada estacionalmente fue 9,4%, con un aumento de 0,1 pp. respecto del trimestre móvil anterior. Ello se explica por la nula variación de la fuerza de trabajo, resultado del alza de los desocupados (0,8%) y del descenso de los ocupados (-0,1%). En tanto, el volumen de trabajo, medido en horas efectivas trabajadas, descendió 2,4%, y el promedio de horas trabajadas cayó 1,6%, hasta 36,4 horas. Por sexo, los hombres promediaron 38,6 horas y las mujeres, 33,5 horas.

Tasa de desempleo en la Región Metropolitana
En la Región Metropolitana, la desocupación del trimestre junio-agosto de 2026 llegó a 9,8%, con un aumento de 0,9 pp. en doce meses. La población ocupada disminuyó 1,0%, superior a la reducción de la fuerza de trabajo (-0,1%).
Según sector económico, en la reducción de este indicador incidieron: información y comunicaciones (-25,1%), industria manufacturera (-10,3%) y actividades de salud (-6,0%), además de las categorías ocupacionales de personas asalariadas formales (-5,5%) y personas asalariadas informales (-1,3%).
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