es Spanish

Club Bilderberg, ¿qué decidió el fin de semana en Grecia?

El misterioso y secreto «gobierno a la sombra» convocó su reunión anual entre el 14 y el 17 de mayo en el Hotel Nafsika Astir Palace Hotel en Vouliagmeni, a escasos kilómetros de Atenas. Como siempre, el debate y los acuerdos permanecen secretos y, oficialmente, no han tenido lugar. Pero, no; sí que se han reunido.

La convocatoria ya fue anunciada por los gurús de turno y mentores de la conspiranoia, los habituales anti-Bilderberg. O sea, Daniel Estulín y Jim Tucker. Y, por primera vez, algunos periódicos internacionales han mandado incluso reporteros, pero le han dado, como se esperaba, con la puerta en la frente. Como Charlie Skelton, de The Guardian, que ha constatado lo que preveía: el hotel y sus alrededores transformado en un verdadero búnker. Infranqueable. Y vigilado, incluso, por tierra, aire y mar.

Daniel Estulín asegura en su web tener pruebas sobre la reunión de Bilderberg en Grecia. Billetes de avión y reservas de hotel, incluso el resumen de la misma. Así enumera algunos de los temas que se han tratado. Algunos de ellos han sido, por ejemplo, el negro futuro del dólar y de la economía de los EEUU, con el paro alcanzando el 14 por ciento, paso previo a la Unión Norteamericana (con su Amero incluido) y a la implantación del Nuevo Orden Mundial.
El futuro de la crisis

Bilderberg meditó, según Estulin, sobre el futuro de la crisis y sus planes, decidiendo la difusión del espejismo de que en la economía «ya pasó lo peor» y que la tendencia alcista del último mes es algo real. En cualquier caso, seguirá lesionando aún más las soberanías nacionales (en forma de préstamos del FMI y la consolidación del Tratado de Lisboa) y poniendo los cimientos de un nuevo orden económico mundial.

Tucker, por su parte, sostiene también que la crisis económica fue el tema estrella de la la reunión, en la que se incluyó debates acerca de la Gripe porcina y el modo en el que ésta puede ser usada para avanzar hacia los planes de gobierno único, incluido la destrucción de la soberanía mexicana, de cara a la creación de la Unión Norteamericana. Mientras que citando a fuentes norteamericanas, señala, además, que el presidente Obama será instruido para llevar a cabo otro esfuerzo para intentar que los EEUU se adhieran al tratado del Tribunal Judicial Internacional.

En cualquier caso, al margen de Estulin y Tucker, afincados en los EE UU, ha sido en Gran Bretaña en donde los medios de comunicación se han lanzado a perseguir la sombra de Bilderberg. Times Online ha rastreado las agendas de los principales dignatarios de la Economía mundial. Así el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellic, ha estado en Atenas el 14 de mayo para un asunto sin especificar; mientras que el itinerario público del Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Tim Geithner, no tenía previsto excepcionalmente ninguna actividad. Y Jean-Claude Trichet, director del Banco Central de Europa, no ha estado disponible. Según Estulin, todos han estado en Bilderberg.

La edición digital de The Wall Street Journal informó, por otra parte, de la reunión «no demasiado secreta», aunque justificó el secretismo de su convocatoria para evitar las protestas de los grupos antiglobalización molesten la reunión de lo que en Grecia algún medio ha bautizado como «los primeros violinistas del capitalismo». Entre sus asistentes, por supuesto, según cita estas fuentes, forman además parte de este selecto club Henry Kissinger, José Durao Barroso, Hilary Clinton, John Kerry, Bill Gates, George Soros, David Rockefeller o Rupert Murdoch, entre otros muchos miembros de la élite política y económica mundial.
«Invitados selectos»

Entre los españoles, Estulin cita a Javier Solana, Joaquín Almunia o Rodrigo Rato, quienes han sido invitados alguna vez en calidad de «invitados selectos», además de la propia Reina Sofía. En su libro-entrevista con Pilar Urbano, «La Reina, muy de cerca» (Planeta), ésta le pregunta acerca de su presencia en Bilderberg y la Doña Sofía contesta, según transcribe la periodista:

«Para mí, son unas reuniones apasionantes. Sí, apasionantes. A lo largo de los años, vas conociendo gente muy diversa, bien informada, bien relacionada, cada una con un bagaje formidable en su terreno, en su área, o en su país. Allí se juntan personas de muchos mundos: política, finanzas, energía, defensa, comunicaciones, investigación científica…¡Se aprende tanto!?.

Y, seguidamente, Urbano le pregunta lo evidente: «¿Por qué son secretas?». Y responde: «El secreto es para que cada uno pueda decir con libertad lo que piensa, lo que en un debate le viene a la cabeza, y que eso no se difunda. Pero no es secreto porque estemos conspirando. ¡Nada de conjuras! Allí nadie es reina ni canciller ni presidente de un gobierno o chairman de una multinacional…Allí no hay rangos. Se dejan, no ya en la habitación del hotel, sino en el aeropuerto de tu país de origen. Ni nadie va con su cónyuge ni con sus secretarios…?.

Además, Urbano no se reprime: «Lo cierto es que allí se diseñan futuros, allí se corta mucho bacalao». Y la Reina lo desmiente: «En el Bilderberg no se toman decisiones políticas, ni económicas, ni defensivas. No es una organización mundial «ejecutiva», por así decir. Se discuten grandes cuestiones, eso sí. No se habla de chismes o de tonterías. Precisamente vale la pena asistir por la información que allí circula, por la visión más rigurosa y más completa de ciertos conflictos que nos afectan o nos afectarán» (Páginas 258-259).

Los que demonizan Bilderberg con furia le acusan, en cualquier caso, de buscar un «gobierno global» y omnímodo a través del miedo, cultivado ahora mismo con el virus de la gripe porcina. Sin embargo, estos fustigadores, encabezados por Daniel Estulin, apelan a ese mismo miedo para dibujar un «gobierno mundial a la sombra» que decide, sin marco legal que se le resista, nuestros destinos: desde las guerras al precio de las hipotecas.
Líderes del mundo

Detrás de todas las instituciones internacionales, de todas las organizaciones supranacionales, de todos los Gobiernos, un grupo de líderes políticos, financieros y empresarios -entre ellos, magnates de la prensa mundial- gobierna el mundo.

Es el Club Bilderberg, el verdadero y único «gobierno mundial» a la sombra: una especie de congreso mundial, que otros ven como sociedad secreta, que reúne a los líderes mundiales para discutir fuera de foco cuestiones candentes y llegar a un consenso más o menos global; es decir, que trascienda la soberanía nacional de cada uno de los países y que permita articular una suerte de política global común.

En cierto modo, «un gobierno invisible, omnipotente, que tira de los hilos de la sombra, que controla al gobierno de los Estados Unidos, a la Unión Europea, a la OMS, a las Naciones Unidas, al Banco Mundial, al Fondo Monetario Internacional y a cualquier otra institución similar», según la definición de Daniel Estulin, al que siempre hay que colocar en una perspectiva distante. En cualquier caso, son los verdaderos «amos del mundo».

En cualquier caso, que se hayan reunido -y hasta ahora lo que hablan en sus reuniones sí que ha permanecido oculto por sus participantes?-no significa que Estulin o Tucker lleven razón acerca de sus secretos órdenes del día. Pero, en cualquier caso, el secretismo favorece especulaciones. Nunca jamás, en cualquier caso, nadie ha salido al paso a desmentirles. Silencio total.

Por Juan Carlos Rodríguez

ecodiario.eleconomista.es

Facebook Comments

4,235,294FansMe gusta
163,880SeguidoresSeguir
290,316SeguidoresSeguir
16,455SuscriptoresSuscribirte

Edición Impresa El Ciudadano

- Advertisment -

Más Leídos

- Advertisment -