El Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) de junio de 2026 registró un crecimiento del 2,4% en comparación con el mismo mes del año anterior, impulsado principalmente por el desempeño de la minería y la producción de cobre, en contraste con la contracción registrada en la industria manufacturera.
La cifra dobló las expectativa del mismo Banco Central, que estimaba un 1,2%, y puso fin a una racha de cinco meses consecutivos con cifras negativas en la actividad económica del país.

La serie desestacionalizada, que permite una lectura más limpia de la tendencia, también mostró un avance del 0,6% respecto al mes precedente y un 1,4% en términos interanuales.
El motor principal del resultado de junio fue la minería, que experimentó un alza anual de 9,8%, consolidándose como el sector de mayor dinamismo y el principal responsable del buen desempeño del Imacec. Este repunte, asociado directamente a la producción de cobre, logró contrarrestar los magros resultados de otras áreas productivas.

Sin embargo, el panorama no fue homogéneo, ya que mientras la producción de bienes en su conjunto creció un 3,9% gracias al empuje minero, el sector de la industria manufacturera sufrió un revés con una caída del 0,7%, atribuida principalmente a una menor elaboración de productos pesqueros.
Por su parte, el comercio y los servicios jugaron un rol complementario pero fundamental en la configuración del dato final. La actividad comercial registró un aumento anual de 5,4%, con todos sus componentes en terreno positivo. El comercio mayorista fue el gran impulsor, respaldado por las ventas de maquinaria y equipos, mientras que el comercio minorista destacó en rubros como vestuario, almacenes de comestibles y plataformas de venta online, además del dinamismo del sector automotor en ventas y mantención. En tanto, los servicios crecieron un 1,7%, explicado fundamentalmente por el desempeño de los servicios personales, especialmente en salud y educación, seguidos por los servicios empresariales que también aportaron al resultado.
El análisis desestacionalizado refuerza la narrativa de un crecimiento liderado por la minería, aunque con matices importantes. La producción de bienes ajustada subió un 0,7% respecto de mayo, nuevamente gracias a la extracción de cobre, mientras que el Imacec no minero mostró una variación mensual de apenas 0,1%. Este dato revela que, sin el aporte del cobre, el crecimiento nacional sería prácticamente marginal, un hecho que subraya la urgencia de diversificar la matriz productiva.
En el frente comercial, los datos ajustados también fueron favorables, con un incremento del 1,5% mensual liderado por el comercio mayorista, mientras que los servicios crecieron un 0,5% en igual período, apuntalados por el segmento empresarial.
Caída en la industria manufacturera
El comportamiento de la industria manufacturera se convierte en la principal alerta del informe, ya que su contracción anual evidencia problemas de competitividad y demanda interna que no logran ser compensados por otros sectores.
Los datos de junio reafirman la tendencia de los últimos meses, donde la producción de cobre se ha mantenido como el principal factor que salva la foto e impulsa el crecimiento económico del país.
Está previsto que el Banco Central, difunda el resultado del desempeño del Producto Interno Bruto (PIB) correspondiente al segundo trimestre, así como las revisiones del primero, el próximo 18 de agosto,
