El relato de “Chile Despega” que sostiene el programa económico impulsado por el Gobierno de José Antonio Kast, con un presupuesto de $1,3 billones y la meta de crear más de 100.000 empleos entre 2026 y 2027, se está cayendo a pedazos: la tasa de desocupación volvió a escalar y se ubicó en 9,8% durante el trimestre julio-septiembre de 2026, según reveló este jueves el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
De acuerdo con la información entregada por la Encuesta Nacional de Empleo (ENE), elaborada por el organismo, la cifra representa un ascenso de 1,3 puntos porcentuales (pp.) en doce meses, producto del debilitamiento en la capacidad de absorción del mercado laboral, donde el alza de la fuerza de trabajo de 0,3% contrastó con la reducción en la cantidad de personas ocupadas (-1,1%).
De este modo, el desempleo llegó a su nivel más alto desde mayo de 2021 cuando se ubicó en 10,00%.
Pese a que el programa “Chile Despega” busca acelerar la generación de empleo a través de la inversión pública y obras de rápida ejecución, la contratación y empleo directo y facilitar el financiamiento a las empresas, el trimestre julio-septiembre de 2026 sobrepasó el número de un millón de desempleados en el país, registrándose un total de 1.007.976, según los datos del INE.

De acuerdo con la ENE, el número de personas desocupadas aumentó 15,3%, un resultado en el que incidieron aquellos que se encontraban cesantes (14,4%) y quienes que buscan trabajo por primera vez (24,7%).
Caída de personas ocupadas
En paralelo, la tasa de ocupación retrocedió 1,1 puntos porcentuales, hasta 55,5%, mientras que la participación laboral cayó 0,3 puntos, situándose en 61,6%.
Las tasas de participación y de ocupación se situaron en 61,6% y 55,5%, decreciendo 0,3 pp. y 1,1 pp., en cada caso; mientras que la población fuera de la fuerza de trabajo aumentó 1,8%, influida por las personas inactivas habituales (1,4%) y personas inactivas potencialmente activas (4,4%).
En doce meses, la estimación del total de personas ocupadas decreció 1,1%, incidida tanto por los hombres (-1,9%), como por las mujeres (-0,1%), golpeóando de manera transversal a la estructura productiva del país. A nivel nacional, las mayores caídas en el total de la población ocupada se concentraron en los rubros de información y comunicaciones (-20,8%), actividades financieras y de seguros (-14,1%) e industria manufacturera (-8,1%).
Por categoría ocupacional, el descenso se observó en personas asalariadas formales (-2,5%) y personas empleadoras (-2,8%).
La tasa de ocupación informal se situó en 26,4%, experimentado un incremento de 0,2 pp. en un año.
De acuerdo con el estudio del INE, las mayores pérdidas de empleo informal se registraron en los sectores de servicios (-10,8%) y comercio (-6,0%), siendo absorbidas negativamente por la categoría de cuenta propia (-1,9%) y asalariados privados (-0,6%).
Por su parte, las personas ocupadas informales disminuyeron 0,3%, incididas únicamente por los hombres (-0,8%), debido a que las mujeres aumentaron (0,3%). Según sector económico, el descenso se debió, principalmente, a comercio (-6,0%) y otras actividades de servicios (-10,8%); mientras que, por categoría ocupacional fue incidida por trabajadores por cuenta propia (-1,9%) y asalariados privados (-0,6%).

Desempleo y brecha de género
Al analizar el desempeño según género, el informe elaborado por la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) reveló un impacto asimétrico en ambos grupos. En las mujeres, el desempleo trepó hasta un 10,5% —con un alza de 1,4 puntos porcentuales— impulsado por una expansión de la fuerza laboral femenina (1,4%) frente a un leve descenso de las ocupadas (-0,1%), lo que elevó la cantidad de desocupadas en un 16,7% (con una brecha de 19,6% en quienes buscan trabajo por primera vez).
Por su parte, la tasa de desocupación masculina llegó al 9,3% (+1,2 puntos porcentuales), en un contexto de caída estructural donde la fuerza de trabajo se contrajo (-0,6%) pero el nivel de ocupados masculinos cayó aún con más fuerza (-1,9%), elevando la cifra de hombres desempleados en un 1,40%.
Desempleo en la RM supera el 10%
La ralentización de la actividad laboral se refleja con especial fuerza en la Región Metropolitana (RM), donde la tasa de desocupación superó la barrera de los dos dígitos al situarse en 10,4%. En concreto, el desempleo escaló 1,6 puntos porcentuales en doce meses, con una contracción en el número de ocupados (-1,3%) que no logró asimilar el crecimiento de la fuerza de trabajo regional (0,5%).
Según el INE, la pérdida de puestos de trabajo en la RM responde a caídas sistemáticas en sectores como información y comunicaciones (-29,0%), actividades financieras y de seguros (-15,7%) e industria manufacturera (-10,6%). A lo que se suman las categorías ocupacionales de personas asalariadas formales (-4,5%) y personas asalariadas informales (-1,3%).

Estacionalidad y horas de trabajo
De acuerdo con la ENE, eel volumen de trabajo sufrió una contracción generalizada, reflejada en una caída del 2,2% en el total de horas efectivas trabajadas. El promedio semanal de horas trabajadas disminuyó un 1,1%, situándose en 36,0 horas a nivel general, con una brecha según sexo que ubicó la jornada de los hombres en 38,1 horas y la de las mujeres en 33,2 horas.
Asimismo, al aplicar el ajuste estacional para aislar los factores coyunturales no económicos, la tasa de desocupación desestacionalizada alcanzó un 9,6% (+0,2 pp. en comparación con el trimestre móvil anterior), como consecuencia del crecimiento de la fuerza de trabajo (0,2%), que resultó del alza de los desocupados (2,3%) y del descenso de los ocupados (-0,1%).
