“Están cometiendo el mismo error del gobierno militar”, afirmó el economista y Premio Nacional de Humanidades 2005, Ricardo Ffrench-Davis, tras advertir que al reducir simultáneamente los impuestos y el gasto fiscal, la administración de José Antonio Kast está repitiendo la receta aplicada durante la dictadura de Augusto Pinochet.
En conversación con Andrea Costa-Allendes, el profesor emérito de la Universidad de Chile, alertó que lejos de estimular el desarrollo, la gestión del ultraderechista tienen una agenda «más ideológica», con la cual está «achicando el Estado»-
Calificó como un «error», la reducción del impuesto corporativo sin compensaciones que contempla la megarrefoma económica-tributaria impulsada desde La Moneda, ya que, a su juicio, va a «consolidar la escasez de recursos públicos».
Dictadura de Pinochet apenas promedió 2,9% de crecimiento económico
Ffrench-Davis, quien pese a que hizo un Doctorado y Magíster en Economía en la Universidad de Chicago no abrazó las ideas del neoliberalismo, ofreció un balance implacable sobre el periodo dictatorial y describió a las políticas aplicadas entre 1973 y 1989 como une experimento «fallido», argumentando que el promedio de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) apenas alcanzó un 2,9% durante los 16 años y medio que duró el régimen.
“La gran sombra estuvo en la dictadura, porque con pleno poder para hacer los cambios que hubiese querido, no logró tener un crecimiento sostenible: apenas promedió 2,9% de crecimiento”, afirmó en la entrevista publicada por La Tercera.
Para contextualizar la magnitud de este fracaso, el economista que tras el restablecimiento de la democracia en el país ejerció entre abril de 1990 y marzo de 1992.como director de Estudios del Banco Central de Chile, recordó que durante la dictadura de Pinochet se registraron las dos crisis más graves desde la década de 1930.
«En esas dos ocasiones hubo caídas del PIB de 14% y de 17% y la recuperación se demoró muchos años. Por ejemplo, en el caso de la década de los ‘80, recién en el año 1988 recuperamos el PIB per cápita del año 1981″, explicó el economista, que lanzará el septiembre el libro “Reformas económicas en Chile”.
En contraposición a este panorama, el académico que ejerció entre 1992 y 2004 como asesor regional principal de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), destacó el desempeño del primer gobierno de la Concertación, encabezado por Patricio Aylwin recordando que el cambio de estrategia, que incluyó la regulación de la cuenta de capitales, el aumento de impuestos y la elevación del gasto social y la inversión fiscal, disparó la tasa de crecimiento al 7,1%
«La tasa de inversión promedio de la dictadura fue ocho puntos del PIB menor que la tasa de inversión del ’90 al ’98. Esa es la diferencia entre crecer 2,9% y crecer 7,1%«, precisó el especialista, quien entre 2002 y 2006 codirigió un Grupo Internacional sobre Macroeconomía para el Desarrollo y entre 2007 y 2010 presidió el Comité de las Naciones Unidas de Políticas para el Desarrollo (CDP).
Sin embargo, en su diagnóstico no exime de críticas a los gobiernos de la Concertación en su fase posterior, señalando que, pese a su éxito inicial, «fue perdiendo el impulso» al abandonar paulatinamente las reformas en educación, el apoyo a las pequeñas y medianas empresas (pymes) y el cuidado del tipo de cambio.
Esta pérdida de dinamismo, sumada al estancamiento económico de la última década, constituye a su juicio, la chispa que encendió el malestar social manifestado en la revuelta social 2019.
Marcel «salvó» al gobierno de Boric ante una economía que «estaba en una situación explosiva»
Respecto a la administración del expresidente Gabriel Boric, Ffrench-Davis, quien a sus 90 años no duda en declararse “progresista, socialdemócrata y socialcristiano”, reconoció aciertos, como la designación de un «especialista en equilibrar la macro» como Mario Marcel como ministro de Hacienda, una decisión que, en sus palabras, «salvó su gobierno» al enfrentar la crisis inflacionaria de 2022 y una economía que «estaba en una situación explosiva».
Como receta para los próximos 50 años, Ffrench-Davis aboga por un cambio de modelo que priorice la inversión en capital humano y científico. Aunque propone crear «reales condiciones favorables a la inversión privada», enfatiza que el crecimiento debe ir acompañado de un aumento drástico del gasto en investigación y desarrollo, llevándolo del actual 0,39% del PIB al 2,5% que exhiben países como Corea del Sur. Para ello, pone como ejemplo a la «harta inclusión» que aplicaron los países escandinavos entre 1930 y 1950.
«Hay que gastar mucho en educación básica y secundaria. Que haya conexión con el mundo productivo», enfatizó el economista.
*Imagen destacada: Universidad de Chile.
