Chile. «Este 18 estaremos, como hace un año, en las calles movilizados contra Piñera»

Marcelo Osses es uno de los referentes de la radio Plaza de la Dignidad, los colegas que transmiten cada vez que hay manifestaciones en esa Plaza que se ha convertido en referencia emblemática de la revuelta chilena
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Entrevistas

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Marcelo Osses es uno de los referentes de la radio Plaza de la Dignidad, los colegas que transmiten cada vez que hay manifestaciones en esa Plaza que se ha convertido en referencia emblemática de la revuelta chilena. Hablamos con él a pocas horas del 18 de octubre, primer aniversario de aquel momento en que unos jóvenes estudiantes saltaron los molinetes del metro, y a partir de ese momento comenzó esta revuelta que se extiende hasta ahora.

–Marcelo ¿Cómo están palpitando este nuevo 18?

-Esta jornada de celebración provoca grandes expectativas a todo el país, tanto desde los participantes y protagonistas de la revuelta, como los que se oponen, todos están preparándose a su manera. Nosotros, que somos participantes activos de las movilizaciones hemos estado desde hace más de un mes saliendo a las calles y generando grandes y pequeñas movilizaciones. Sobre todo, en Santiago. Hay muchas regiones que están con cuarentena y cuesta más que la gente pueda salir porque tienen todas las restricciones propias del estado de excepción. Chile tiene estado de emergencia que ha sido nuevamente renovado, somos de los pocos países donde se impone un toque de queda nacional, no en algunas zonas, sino en todo el país. Estamos esperando con muchas ansias estos días. Las actividades han venido subiendo, sobre todo a partir del 3 de octubre, el día en que agreden a Antony Araya, un joven manifestante que fue arrojado desde más de 7 metros de altura al río Mapocho. Eso le provocó grandes heridas pero por suerte está en franca recuperación. Desde ese día la rabia contra la policía, contra el gobierno y contra el sistema ha ido manifestándose en todos los espacios. Desde las redes sociales hasta las manifestaciones callejeras. Este lunes tuvimos jornada de movilización de la resistencia de los pueblos indígenas, particularmente de los pueblos mapuches. Este viernes nuevamente nos movilizaremos en todo el territorio, el sábado también y por supuesto el domingo, día que celebramos este primer año, desde el inicio de la revuelta.

-Sin embargo, el gobierno está instalando un clima de guerra, amenazando con sacar a la calle muchos carabineros y también militares.

-Las amenazas por parte del gobierno han sido múltiples. La campaña mediática que han hecho arrancó hace varias semanas. Anunció el gobierno que va a tener más de 40 mil policías en la calle, militares también, porque el estado de excepción se lo permite. Este pasado miércoles hubo una gran movilización en Puente Alto, una comuna del sector sur de Santiago, con detenidos y heridos, en la que la intervención militar fue muy fuerte. Afortunadamente la gente los logró expulsar. Es noticia en nuestra prensa canalla esta confrontación que se produjo, la gente logró expulsar de la zona a los camiones militares. Los sacaron de la zona. Este es el nivel de confrontación que se está produciendo. De acá al domingo, pese a las amenazas, la campaña abierta de criminalización gubernamental, y también de buena parte de los partidos que se denomina de oposición pero que han sido parte de esta dictadura en democracia neoliberal, y que ahora han salido en bloque a denunciar la violencia del pueblo, por supuesto encubierta con la violencia “venga de donde venga”. En la práctica ha sido condenar la lucha callejera. Se han unido en un gran bloque sistémico para tratar de demonizar la movilización popular y tratar de impedir que el pueblo salga en estos días a las calles. Ese es el ambiente. Es un diagnóstico incierto lo que va a ocurrir. Cualquiera sea el caso, la movilización va a ser muy fuerte. No sabemos exactamente la profundidad y la dimensión que va tener pero va a haber movilizaciones en todo el territorio, sobre todo en los que no hay cuarentena. Porque donde hay cuarentena la gente, por ejemplo, en la Quinta región, que ha sido muy emblemática de las movilizaciones, los llamados son a una zona donde no hay cuarentena. Entonces la gente se va a concentrar ahí el día domingo.

-¿La radio que ustedes motorizan estará en el aire como siempre, transmitiendo desde el epicentro de las movilizaciones?

-Estamos todos a la expectativa de lo que va a ocurrir, tratando de hacer el aporte. Nosotros como Radio Plaza la Dignidad difundiendo y recordando lo que fue el proceso del año pasado. Como inicio de la revuelta, los días previos ya los jóvenes habían hecho sus acciones, en los liceos, los colegios, con la resistencia al interior posteriormente las tomas de los metros, los saltos de los torniquetes y el inicio de la movilización. Hemos estado recordando, con mucha fuerza los antecedentes de esta revuelta. Estamos con toda la disposición de estar mostrando lo que va a ocurrir y suponemos al igual que todo el espectro político, esta va a ser una jornada de movilización popular muy intensa.

-Una semana después, el 25/O está convocado el plebiscito constituyente, una fecha esperada también pero muy polémica, porque hay posiciones diferentes en la izquierda sobre si participar o no del mismo. ¿Cómo ves el panorama en ese sentido?

-Este plebiscito o este proceso constitucional que acordaron toda la casta política para salvarse literalmente, como lo dijo literalmente el que fuera candidato presidencial Alejandro Gullier. Lo dijo abiertamente, que se pusieron de acuerdo todos los dirigentes políticos para salvar al gobierno, para salvar a Piñera. Dijo directamente, porque si caía Piñera, era probable que cayera gran parte de la institucionalidad. Reconocen que se pusieron de acuerdo para eso. Él dice que estaba en posición contraria, que era pedir la renuncia de los cargos políticos, desde el presidente hasta el parlamento. Es evidente que así fue este acuerdo para salvarse. Lamentablemente para el movimiento popular. Por un sinnúmero de razones hay una tradición fuerte en el pueblo chileno de concurrir a los procesos electorales, y el proceso electoral primero que inicia este proceso, está bastante impuesto. Hay un gran debate y de alguna manera lo que importa finalmente es el segundo paso de este proceso, que será más largo. Para nosotros, la gente ya dijo que no quiere más esta Constitución, desde el mismo 18 de octubre pasado, no precisamos un plebiscito para saberlo, pero ahora ¿qué viene?

–Explícanos qué es lo que crees que viene y dónde está la trampa.

-Va creciendo muy fuerte la idea de que con el camino institucional a partir de una convención, una entelequia que crearon, no se va a lograr un cambio verdadero en la Constitución. Tanto por los mecanismos como por la disposición política que van a hacer. Mantendrán en la nueva Constitución la prerrogativa que tiene la actual para el manejo económico, político y cultural. No van a haber en la práctica cambios importantes en la nueva Constitución. De hecho, dicen que habrá cambios mínimos, con un articulo básico que en la práctica sean las leyes orgánicas constitucionales, o las leyes generales las que determinan la mayor parte de las cuestiones importante. Esas leyes no se eluden. No las han podido cambiar literalmente. Las que determinan las condiciones económicas, por ejemplo. Nosotros, el mundo popular, hemos ido creciendo en la influencia social, es decir la deslegitimación de esta convención ha ido creciendo. Mucha gente dice sí, voy a participar del plebiscito, pero no creo en lo que viene después, porque ha quedado en evidencia que la ley 21200 que es la que determina este proceso, está hecha para que sean los partidos políticos, ni siquiera los movimientos, los que van a definir quienes son los constitucionales. Se rige por la misma ley de elecciones de diputados al Parlamento. No hay independientes. La posibilidad de elegir personas que no sean definidos por los partidos es nula. Entonces va quedando más claro en el panorama que el segundo paso, es decir la elección de los convencionales no es democrática ni legítima.

-Frente a esto que comentas, ¿cuál es la alternativa?

-La única opción es la Asamblea Constituyente soberana, que tenga plenos poderes, que pueda fundar un nuevo Chile, que sea originaria, que ningún poder esté sobre ella. Es una opción válida que empieza a correrse en las asambleas territoriales populares, en un montón de instancias, empieza a crecer la idea que hay que crear órganos de deliberación que vayan, desde ahora y en cada espacio, discutiendo los problemas básicos discutiendo los problemas políticos y los problemas de todo Chile. Pero el proceso institucional que sigue está iniciándose con una ilegitimidad muy potente. Va a ser difícil para ellos producir esta legitimidad en la futura convención. Ya sabemos que la derecha está por el “Apruebo», porque la derecha de los grupos económicos y políticos significativos, salvo un pequeño sector, todos están por el “Apruebo”, porque ellos entienden que es una tabla de salvación. No hagan caso, va a ganar por un número muy significativo y un porcentaje muy alto. No está muy claro también cuanto porcentaje del padrón electoral va a participar. Los que vayan a participar van a votar por el “Apruebo». Van a votar por esta convención y se inicia el proceso. El proceso de legitimidad que va a tener es lo importante a considerar. Nosotros consideramos que nuestra tarea es ir constituyendo nuestro órgano de deliberación y empezar de manera más orgánica a discutir los temas al margen de este proceso constitucional.

-No abandonando la calle…

-Otro tema, están discutiendo, ha tenido acento público, ellos no saben qué va a ocurrir el mismo día 25. Toda esta casta política ha tratado de desmovilizarnos estos días. Los ideólogos del “Apruebo» de este sector social demócrata, de una izquierda que no es real, ellos han hecho toda esta campaña del terror en contra de la gente que se moviliza. “Estás cometiendo infracción sanitaria, no es necesario, quédense en sus casas”, nos dicen. Este es el discurso que están haciendo. El día 25 sería inédito, en los últimos 32 años, desde el plebiscito del año 88, que la gente salga a las calles el mismo día a manifestarse de manera distinta, temen que salga de manera violenta. Y es probable que eso ocurra. No ha pasado, no es tradicional que, al término de la jornada electoral, la gente salga. Este año, prevén que las movilizaciones en todas partes van ser importantes y hasta violentas. Entonces, va a ser inentendible que el pueblo que gana en las urnas, salga a su vez a manifestarse masiva y violentamente. Va a ser una situación muy paradójica el día 25. Será muy intenso probablemente.


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