Pensadores latinoamericanos

Entrevista a Atilio Boron: «No tengo una visión tranquila de lo que puede pasar en el continente en estos próximos años»

Diálogo con el politólogo y sociólogo argentino doctorado en Harvard sobre la actualidad del continente. "La intención de Obama es demostrar que pudo recuperar un poco el control de América Latina", señala Atilio Boron. Sobre el mandato de Macri en Argentina sostiene que su"signo político es una derecha neoliberal al estilo de Uribe en Colombia, Piñera en Chile". Los procesos políticos de la región, el supuesto giro a la derecha del continente y la injerencia de Estados Unidos desde su punto de vista, a continuación.

Atilio Boron 1Aitilio Boron (72) es un politólogo y sociólogo argentino, doctorado en Ciencia Política por la Universidad de Harvard. De orientación marxista, su mirada siempre es consultada para analizar los procesos políticos y sociales de la región y la injerencia de Estados Unidos en los diferentes países. Es autor de los libros América Latina en la Geopolítica del Imperialismo (2012), Crisis civilizatoria y agonía del capitalismo. Diálogos con Fidel Castro (2009), Socialismo siglo XXI. ¿Hay vida después del neoliberalismo? (2008), entre otros.


La actualidad de Argentina y su relación con Estados Unidos y la región

-¿Cómo calificarías al gobierno de Macri?

-Es un gobierno claramente de derecha, neoliberal, que ha impulsado una reorientación drástica de la política económica y de su política internacional. Incluso una reorientación en el terreno de la cultura y los medios de comunicación. Todavía las políticas sociales formalmente se mantienen, aunque no sé durante cuanto tiempo más, pero claramente el signo político de este gobierno es una derecha neoliberal al estilo de Uribe en Colombia, Piñera en Chile, Sanguinetti en Uruguay, Cardozo en Brasil.

-Se suele hablar de un giro a la derecha en el continente o un fin de los gobiernos progresistas. ¿Macri sería un símbolo de eso?

– El giro ese todavía no se ha consumado, estamos en un proceso. Al fin y al cabo Evo tiene tres años más de gobierno, las encuestas dan ganadora a la Alianza País en Ecuador el año que viene, el gobierno de Maduro – con enorme dificultades- sigue a cargo del país, lo mismo con Dilma. Creo que se ha exagerado un poco: lo que ha cambiado es el tono político de América Latina.

El de Macri es un gobierno claramente de derecha, neoliberal, que ha impulsado una reorientación drásitica de la política económica y de su política internacional. Incluso una reorientación en el terreno de la cultura y los medios de comunicación

-¿Por qué crees que pasó eso?

-Un poco porque Obama tiene que terminar su mandato mostrando algo concreto en las manos, porque no tiene mucho más para exhibir. Su intención es demostrar que pudo recuperar un poco el control de América Latina. El caso argentino es el de mayor éxito que han tenido hasta ahora, es el único país que tuvo cambio de gobierno. Además los gobiernos conservadores de la región no la están pasando muy bien tampoco: hay problemas muy serios en Colombia, ni hablar de México que es una verdadera debacle. En Chile las cosas están prendidas con alfileres, un gobierno con un grado de deslegitimidad muy grande. En realidad no es que los gobiernos de derecha estén tan bien. Perú, por ejemplo, ni siquiera pudo presentar un candidato oficialista. La derecha está pagando un precio muy alto por la crisis.

-¿Cómo calificarías la visita de Obama a la Argentina?

-Es una visita que para Obama y para el gobierno argentino fue positiva. Obama puede mostrar que el gobierno tiene un nuevo aliado en Sudamérica y que viene a reemplazar a Colombia que ya venía muy desgastada, sobretodo con la presencia de Uribe. A Macri le sirve porque es un espaldarazo: pocas veces un presidente estadounidense visita un país a poco más de 100 días de ser electo, es un gesto inusual que revela la desesperación de Obama de buscar aliados en la región. Argentina no creo que saque gran cosa de todo esto. Probablemente se nos venga un Tratado de Libre Comercio (TLC), con las consecuencias nefastas que han tenido los TLC donde se han aplicado. El caso más claro es el de México. No quiere decir que sea todo malo, pero el balance es muy negativo. México se ha desindustrializado, Chile también. Argentina va hacia eso. También vamos a estar más dependientes en materia de seguridad, con una mayor presencia de la DEA en Argentina.

-¿Qué consecuencias puede traer eso?

-La expansión del narcotráfico, porque eso es lo que ocurrió en todo el mundo. Allí donde metió la DEA, el narcotráfico lejos de abatirse adquirió nuevas proporciones. En América, en Asia. También es probable que tengamos bases norteamericanas en la Triple Frontera.

-La relación de Argentina con respecto al UNASUR y la CELAC, ¿puede cambiar?

– Es muy probable un abandono de esos acuerdos regionales. Yo creo que eso es claro, se nota en el comunicado de la Casa Blanca. A cambio de eso no veo que Argentina reciba gran cosa. Tal vez un respaldo para cerrar el tema con los Fondos Buitres, pero que nos condena a un nuevo ciclo de endeudamiento. El balance es negativo, pero para EEUU es muy positivo. No es lo mismo que te ayude uno de los tipos más desprestigiado de América Latina como Álvaro Uribe que sea un presidente nuevo como Macri, aunque ahora con el asunto de los Panamá Papers va a tener una mirada menos angelical y agradable.

TeleSur es un canal que permitió entender qué es lo que estaba pasando fuera de Argentina. Es un canal que da una visión diferente, con documentales muy buenos. Esto habla de lo que es un proyecto autoritario de la derecha. Ningún gobierno de la derecha quiere que se vea ese canal

– ¿Cómo evaluás la salida de Argentina de la señal televisiva TeleSur?

-Como un desastre. La verdad que TeleSur es un canal que permitió entender qué es lo que estaba pasando fuera de Argentina. Es un canal que da una visión diferente, con documentales muy buenos. Esto habla de lo que es un proyecto autoritario de la derecha. Ningún gobierno de la derecha quiere que se vea ese canal: en Chile mismo está bastante restringido, en Colombia no se ve, por ejemplo. La idea de que la derecha favorece el pluralismo informativo es un absurdo, lo que quiere es imponer un modelo y punto. No le interesa ningún debate público.


 

Atilio Boron Fidel

Atilio Boron junto a Fidel Castro


Los Panamá Papers y el futuro de América Latina

-¿Para vos qué impacto pueden tener los Panamá Papers tanto en el caso de Macri como en otros países de la región?

-Es difícil de saber porque recién empieza esto. ¿Cuántos políticos de la región hay involucrados? No se sabe mucho, quizás en los próximos días, pero según el involucramiento va a más negativo. Esto a Macri lo perjudica claramente. Quien abre una cuenta en un paraíso fiscal es para evadir impuestos o lavar dinero. Él tendría que salir a explicar muy bien eso, creo que su imagen se ha deteriorado y oscurecido con esta revelación. Va a haber muchos políticos en el mundo que van a tener que dar declaraciones.

-¿Cómo explicás las derrotas de Evo en el referéndumy que en Argentina el kirchnerismo haya perdido las elecciones?

– Son casos diferentes. Para el caso argentino hice un largo ensayo que se llama «Claves para una derrota» donde explico muchas cuestiones. Lo de Evo creo que tiene que ver con un cambio en la cultura de las clases populares, las cuales en este momento no intercambian apoyo político por medidas sociales. Son receptores de esas políticas, pero no los convierte automáticamente como en el pasado en militantes o votantes de esas fuerzas políticas. Ya entran a jugar otros factores como la clase media y su modelo de conducta, el rol de los medios de comunicación y, aparte, Evo se equivocó al hacer un referéndum tres años antes de que terminara su gobierno. Fue algo que no tenía sentido y pagó las cosecuencias.

Esto a Macri lo perjudica claramente. Quien abre una cuenta en un paraíso fiscal es para evadir impuestos o lavar dinero. Él tendría que salir a explicar muy bien eso, creo que su imagen se ha deteriorado y oscurecido con esta revelación. Va a haber muchos políticos en el mundo que van a tener que dar declaraciones.

-¿Y el caso de Maduro con la derrota en la Asamblea Nacional?

-En Venezuela se explica por la enorme ineficacia en el manejo de la política económica, que se tradujo en ese verdadero cataclismo electoral, en donde la oposición obtuvo la mayoría calificada de la Asamblea Nacional. Uno puede hablar de la guerra económica, que por supuesto que la hubo y la hay. También de la ofensiva diplomática: Estados Unidos todavía considera a Venezuela como un país que amenaza la seguridad nacional y los intereses norteamericanos. El terrorismo mediático muy fuerte que hay allí. Pero la ineficiencia de la gestión gubernativa de Maduro es el dato clave, sin desmerecer lo otro. No pueden manejar esta problemática tal como la han hecho hasta ahora. Es muy burdo y muy torpe, y la gente los castigó. El único dato alentador es que la derecha creció poco, lo que hubo fueron dos millones de chavistas que no fueron a votar. Si ahora hay un referéndum revocatorio, es muy probable que el gobierno pierda y deba llamar a elecciones. Pero si eso ocurre, no creo yo que sea tan sencillo que la derecha pueda ganar. Esos dos millones de chavistas, por más que no quieran a Maduro, van a querer evitar que vuelva la derecha al gobierno.


Atilio Boron Maduro

Atilio Boron junto a Nicolás Maduro


-¿Cómo evaluás la reapertura de relaciones entre Estados Unidos y Cuba?

-Positivamente. Todo lo que signifique un paso para dejar atrás el bloqueo que tiene Cuba es positivo, ya que es toda ganancia para la isla. Lo veo como un reconocimiento de la derrota de la política absurda de bloque de Estados Unidos. Tuvieron que ir ellos mismos a la Habana a pedir un cambio de régimen cuando es sabido que el objetivo de Estados Unidos es someter a todas las naciones bajo suyo. Es un a irracionalidad diplomática abrir una embajada y que le digas a ese gobierno que vas a trabajar el régimen político. Los imperios son caprichos, arbitrarios y prepotentes y Estados Unidos no escapa a eso, por más que Obama pueda ser simpático. Él no tiene mucho margen de maniobra en toda esa historia.

Todo lo que signifique un paso para dejar atrás el bloqueo que tiene Cuba es positivo, ya que es toda ganancia para la isla. Lo veo como un reconocimiento de la derrota de la política absurda de bloque de Estados Unidos. Tuvieron que ir ellos mismos a la Habana a pedir un cambio de régimen

-¿Por qué? Se suele decir que el poder siempre está más centrado en el Congreso, que está en manos de los Republicanos
-Los presidentes norteamericanos son figuras muy débiles en general. El Congreso sí, pero sobretodo está en eso que Peter Dale Scott -uno de los mayores estudiosos de la vida política americana- llama la «América profunda»: el complejo militar, industrial y financiero que es el que gobierna Estados Unidos. Después si es Obama Hillary, negro o mujer, republicano o demócrata, no hace mucha diferencia. Además, si uno mira la historia, Estados Unidos ha tenido una política fundamental hacia América Latina que no ha variado con el paso del tiempo y los gobernantes.

-¿En qué consiste?

-Tiene dos principios fundamentales: el primero es alejar cualquier potencia extra continental de América Latina. Osea: no España, no Rusia, no Inglaterra, no China, no Francia, nadie. «América para los americanos», la famosa doctrina Monroe, se ha mantenido invariable desde 1823. El segundo principio es impedir, desalentar, a cualquier precio cualquier tentativa de unión o integración de los países de América Latina.

-Para vos, ¿qué consecuencias puede traer en los países involucrados y en Argentina, si decide asociarse, el Acuerdo Transpacífico?

– Malas consecuencias, porque es un acuerdo en contra de China y es el socio número uno o dos de la mayoría de los países de la región. Es una gran estupidez meternos en un tratado de ese tipo, porque lo único que va a hacer es: reducir los salarios, abrir las economías a la competencia del país más desarrollado, que es Estados Unidos, y sin obtener nada a cambio. Por eso hay mucha resistencia, como en Chile. El Ciudadano mismo ha publicado muchas notas al respecto.

Es una gran estupidez meternos en un tratado como el Acuerdo Traspacífico, porque lo único que va a hacer es: reducir los salarios, abrir las economías a la competencia del país más desarrollado, que es Estados Unidos, y sin obtener nada a cambio. Por eso hay mucha resistencia, como en Chile.

-¿Sería algo similar al fallido ALCA?

– Sí, es un ALCA de carácter más global. Pero un tratado de esa naturaleza donde dejás afuera a China que es la mayor o la segunda mayor economía del Mundo, es un tratado de patas cortas, no puede avanzar mucho. Va en contra de lo que es la lógica natural de este momento económico donde China es la locomotora económica del planeta.

 

– Por último, ¿cómo te imaginás los próximos años en la Argentina y el resto de la región?

-En América Latina hacer pronósticos es una labor muy riesgosa, porque en general suelen ser muy volátiles. No todos igual, Chile es más estable por ejemplo. Pero el caso de Argentina sí es un ejemplo, pocos creían que Macri podía ser presidente. En lo que hace a la Argentina es un escenario que se veía más o menos estable, pero las tensiones que se han producido debido a los tarifazos, el aumento de la infación, a la caída del poder adquisitivo y el efecto de los Panamá Papers le pueden crear un escenario complicado. Macri va a tener un año muy difícil en el 2016. Si logra remontarlas, el año que viene va a poder estabilizar su administración. Si no lo logra, nos internamos en un escenario de mucha inestabilidad.

La crisis del capitalismo está desquisiando las políticas progresistas que se realizaron en estos años. Vamos a vivir tiempos marcados por mucha inestabilidad, episodios violentos y por fenómenos que podrían llamarse catastróficos. No tengo una visión tranquila de lo que puede pasar en el continente en estos próximos años. Creo que Estados Unidos va a intentar forzar la máquina para que estos países se integre subordinadamente bajo su ala.

-¿Y en Brasil y Venezuela, por ejemplo?

-En Brasil parece que Dilma tiene pocas chances de sobrevivir. La discusión está en si se cae todo el gobierno o si queda el vicepresidente por un tiempo, o si no lo inhabilitan a Lula como candidato. Está muy en el aire, es una gran incógnita. Igual que Venezuela, donde puede haber un acuerdo o un enfrentamiento que termine en una guerra civil. Es un escenario muy complejo. La crisis del capitalismo está desquisiando las políticas progresistas que se realizaron en estos años. Vamos a vivir tiempos marcados por mucha inestabilidad, episodios violentos y por fenómenos que podrían llamarse catastróficos. No tengo una visión tranquila de lo que puede pasar en el continente en estos próximos años. Creo que Estados Unidos va a intentar forzar la máquina para que estos países se integre subordinadamente bajo su ala.

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