Crean software libre para gestión de catástrofes

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Tras el tsunami del Mar Índico en diciembre del 2004, en Sri Lanka desarrollaron una plataforma web basada en software libre para gestionar las diversas tareas en casos de desastre y cataclismos como el ocurrido recientemente en Chile. Que sea software libre resulta fundamental, ya que facilita el desarrollo conjunto de programas en código abierto, es decir, que está disponible para todo el que lo necesite, libre y gratuitamente y es adaptable a las necesidades de cada localidad.

Sahana es un portal web seguro que proporciona aplicaciones para la coordinación y la colaboración tras los desastres. Las aplicaciones incluyen la búsqueda de personas desaparecidas, interconexión de organizaciones, informes sobre la distribución de la ayuda y los servicios, correspondencia entre donaciones y necesidades, seguimiento de albergues temporales, proporcionando siempre transparencia y visibilidad a los grupos que intervienen tras una catástrofe. Las características principales incluyen Sistemas de Información Geográfica, biométrica, soporte a PDA y disponibilidad en forma de CD autoarrancable.

Chamindra de Silva tiene 36 años y es de Sri Lanka (la antigua Ceilán). A raíz del «tsunami» que devastó buena parte de aquella isla del Índico en el año 2004, entró a formar parte del proyecto denominado Sahana, una plataforma web basada en un software libre cuyo objetivo es mejorar la gestión de desastres y catástrofes. De Silva trabaja en una empresa de servicios de software en Sri Lanka, aunque su base principal está en Boston (Estados Unidos).

¿Cuál es la labor de esa fundación?
Es una fundación de software libre cuyo trabajo se basa, principalmente, en la gestión de desastres a través de la plataforma Sahana. Soy el director de la Fundación Sahana y jefe de la oficina técnica.

¿En qué consiste el sistema Sahana?
La plataforma surgió del «tsunami» de Sri Lanka, un país donde hay muchas empresas de raíz tecnológica, y cuando se produjo el desastre muchos programadores se unieron para crear una herramienta informática que permitiera solucionar los problemas más comunes de coordinación en momentos de desastre. Más de cien voluntarios trabajamos con el Gobierno de Sri Lanka en buscar una solución tecnológica que permitiera solucionar problemas de coordinación, como por ejemplo la búsqueda de personas desaparecidas, la identificación de las organizaciones de ayuda que están sobre el terreno, en definitiva, unir un poco la información entre la oferta y la demanda, o sea, unir lo que la gente que precisa ayuda necesita con la que está ofreciendo la ayuda, por ejemplo alimentos.

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En otras palabras, saber quién está pidiendo qué y quién está ofreciendo qué. Otra forma es la gestión de los refugios. Cuando hay una catástrofe se abren muchos refugios, y lo que hacemos con el Sahana es catalogar esos refugios con información de la gente que está en ellos y de alguna manera, con esa información, tenemos una fotografía mucho más real del impacto y de la ayuda.

¿Qué resultado dio el Sahana?
El Gobierno creó una nueva organización, que es el Centro Nacional de Operaciones, donde todas las organizaciones humanitarias aportaron su información y se compartió entre todos.

¿Existía algo similar?
Preguntamos en el mercado si había algo similar, pero no había ninguna solución como la que nosotros estábamos proponiendo. Como el «tsunami» fue un desastre de gran magnitud, lo que hicimos fue donar nuestro trabajo voluntariamente para uso humanitario en código abierto.

¿Se utilizó más veces?
Sí. Después se utilizó, por ejemplo, en Pakistán, en el terremoto de Cachemira, y fue el Gobierno quien cogió la herramienta y la adaptó a sus necesidades. Fue importante, ya que el Gobierno de Pakistán no hubiera aceptado una herramienta de otro país, pero al ser de software libre confiaron mucho más en ella y la adaptaron.

El Ciudadano