es Spanish

La hegemonía cultural como forma de control social integrista

Introducción a la hegemonía cultural

El concepto de hegemonía que deriva del griego eghesthai significa específicamente conducir, ser guía o jefe, de este concepto se desprende en esta cultura clásica el ideario militar de control por parte de una ciudad-nación de las otras, este solo termino ya plantea al termino de cultura tácitamente; debido a que se puede traspapelar a la función integradora de los modelos o patrones (representaciones) en términos lingüísticos de argumentos e imágenes por parte de un yo y otro (expresados en términos psicológicos), estas concepciones separatistas entre la ficción de un ego personal, particular, con características y que es extensible a una cierta cantidad de personas armadas en una sociedad es un concepto que se complementa con la idea de tener un “Modelo”, un “Guía”, un “Patrón” de conducta a seguir, elementos sincronizados como “Cultura” que son dominantes y por tanto Hegemónicos.

El concepto de cultura, sin ser asociado nos entrega muchas cercanías con el termino de Hegemonía, no solo por los parecidos pragmáticos de los elementos considerados, sino también por las expresiones reales históricas, políticas y económicas que presentan al ser analizados también en términos objetivos (reales y concretos) como por ejemplo las luchas de las minorías (ya sean estas sexuales, o de genero, etáreas o étnicas) o las luchas de otros elementos marginados (no necesariamente minoritarios en términos numéricos en personas), o incluso las contradicciones mismas de modelos o conductas que podrían ser dominantes en un futuro pero todavía no lo son como podría ser el caso del cristianismo, el capitalismo o el liberalismo político solo por dar algunos casos históricos polémicos.

A todas luces los conceptos en cuestión en este texto se unen por si solos, pero es mas interesante para la introducción al tema que quiero referirme ver las diferencias para poder establecer de forma introductoria los elementos que conforman el espectro visible de la Hegemonía Cultural, primeramente en este ensayo salta a la vista el carácter oculto del concepto hegemonía y el carácter de tácito del concepto cultural, probablemente nadie podría darse cuenta de que vivimos en una hegemonía política, económica o cultural si no hubiesen marginados de estos argumentos o patrones, pero difícilmente alguien que sea parte de una cultura desconozca que lo es, o que posee rasgos o patrones distintivos que los hacen ser de una cultura, aun así, probablemente hayan personas que no se definan con el concepto de cultura aunque realmente lo sean, mientras que una hegemonía es totalmente negada en publico, pero reiterada en las acciones (que ocultan los argumentos hegemónicos) pero una cultura deja de ser cultura para alguien si es negada, o sea podemos decir que la cultura es silenciosamente viviente, no se siente si no se repara en ella, mientras que la hegemonía es sigilosa, tapada con velos para no ser descubierta o en el mejor de los casos simplemente omitida por los personajes influyentes en una cultura o los mismos medios de comunicación, ejemplo de esto ultimo sobran.

Por ultimo para esta introducción es necesario definir el límite máximo de acercamiento (entre una Hegemonía y una forma cultural dominada o menor dentro de la forma cultural que es Hegemónica) y el límite máximo de distanciamiento (que serán llamados L.M.A. y L.M.D.), el primero de estos se caracteriza primeramente en los aspectos anteriormente señalados, el carácter de oculto de la hegemonía se debe principalmente al concepto de interés, o beneficios de un grupo de personas o sociedad sobre determinado “Dominio”, lo que hace ocultar o silenciar muchos de los argumentos que son realizados por una hegemonía en particular. Este elemento genera un acercamiento que puede ser medido (específicamente con ejemplos de la vida cotidiana contemporánea) si se le compara con lo tácito (o de fondo) de la cultura, se puede dar entonces acercamientos desde la posición hegemónica a otros elementos marginados solo si estos pertenecen históricamente, económicamente o políticamente a el modelo cultural que caracteriza a la hegemonía, por ello podríamos ver que si el pueblo mapuche (hablando de chile) se viste al modelo cultural chileno o en el modelo cultural que aceptamos en chile que es su vestimenta típica, y hablan en leyes chilenas e idioma culturalmente aceptado lo mas probable es que ciertos elementos de la hegemonía chilena sean sacados (a nivel practico) o eliminados de las relaciones entre estos dos grupos de personas con relaciones de poder hegemónicas (o sea de dominación). A su vez el concepto de L.M.A. también tiene otras variantes que pueden ser establecidas en diferentes localizaciones o trasfondos políticos, económicos y socio-culturales (e incluso históricos). Pero la mayoría de las características que se pueden estudiar quizás están a contraste del concepto contrario que es el L.M.D.

Este último considera los elementos de este ensayo al revés, el concepto de lo tácito de la cultura permite en si que conceptos no considerados salgan a flote, se podría decir que cuando algo es tácito, o sea, omitido funcionan elementos de inconciencia, de irracionalidad (como le gusta llamar a la racionalidad los elementos no-lineales, no cuantitativos), estos componentes de espontaneidad son determinantes para el cambio o para que una forma cultural sea dominante, o Hegemónica, o sea que subyugue o contemple dentro de sus dominios otras sub.-formas culturales, y que estas formas mas pequeñas sean a su ves caracterizadas desde la perspectiva mas grande como el caso de que los Romanos (en la antigüedad) llamaban a los primeros cristianos Caníbales, o sea un rasgo contrario a la forma cultural aceptada, entre otras acusaciones, esto solo es un ejemplo del limite máximo de distanciamiento es la mayor cantidad en la cual la forma dominante se separa de la dominada solo para que esta ultima no le quite los dominós o la supere argumentativamente  en la practica o en la sociedad.

Como conclusión de la introducción se debe considerar que entonces toda hegemonía o relación de poder entre un dominado y un dominador es exclusivamente argumentativa o paradigmática (o sea cultural) y que mediante el convencimiento lingüístico y su aplicación en la practica es concretada en la sociedad, el territorio y por ultimo en la cultura. Y que si se producen alejamientos o acercamientos en solo para la propia preservación (adaptación a exigencias de un posible reemplazante como es el caso del imperio romano y la religión católica o cristiana) de la forma cultural hegemónica y no para ceder terreno en el campo de lo filosófico, o de lo lingüístico (argumentativo).

La lógica lingüística, su operación interpretativa y la cultura como vehiculo de la misma.

Cabe destacar que el lenguaje en si que ya se sabe que es operado a nivel cerebral por a lo menos dos áreas (Wernicke y Broca) de este órgano (todavía esta en estudio el tema neurolingüística) ello nos da a entender básicamente que todo texto (como decía J. J. Derrida) es en si la interpretación del ser humano, cada cosa creada por este no es mas que un texto lingüístico, en si esta idea arroja muchas interrogantes y muchas soluciones a problemas antiguos y modernos de la filosofía, la lógica y por ende la moral y la ética.

Aun así  los estudios culturales como formas de reproducción lingüística están solo en pañales o exclusivamente (cada ves menos) siendo albergadas por estudios de disciplinas inexactas o ciencias sociales, se podría decir que las firmezas y seguridades de la sociedad moderna (y de todas las sociedades) tiene un fundamento lingüístico, todo lo creado por el ser humano es en si un texto, ya sea este formado como institución, como autoridad, como ficción económica o social, todo es cultura en movimiento, lenguaje de interpretación y desenvolvimiento social.

Solo para ejemplificar esto mismo es necesario describir situaciones que lo confirmen, en si lo que pensamos de los demás (el otro), sobre las instituciones (los ellos) y sobre la naturaleza (el fondo) es solo una interpretación lingüístico – cultural de lo que vemos o experimentamos, tanto es así que personas durante años de estar juntos no se conocen completamente, y por ello hay muchas fricciones cotidianas entre personas que no son semejantes en los temas que dominan la cotidianidad.

También cabe destacar que la lingüística o el lenguaje pueden estimular la creación de grandes sistemas culturales solo a través de esta visión interpretativa, alejada del otro y vista desde el yo, sino también utilizando otros vehículos culturales como pueden ser la economía (repartición o administración de los bienes o recursos), lo social (como pueden ser el elitismo como la monarquía) o incluso lo histórico (a través del uso de libros o acontecimientos históricos que interpretan la realidad y crean este sistema cultural) ejemplo de esto ultimo es el cristianismo o la mayoría de las religiones modernas.

Otra característica de la cultura como sistema de integración del todo es la forma en que se desarrollan los avances y los retrocesos en el pensamiento, se podría decir que todos los paradigmas que generan los avances históricos son parte de la cultura y cuando un paradigma no se hace de formas culturales para avanzar simplemente queda estancado en la historia hay muchos ejemplos pero prefiero considerar uno muy sencillo que es la forma en que los imperios de la antigüedad cayeron siendo todos estos grandes construcciones culturales y tremendas hegemonías solo comparables con la hegemonía cultural exitista Norteamericana fundamentada en la cultura Judeo-Cristiana Occidental. Estos antiguos imperios como el persa, o el imperio egipcio fueron aculturizados por otras formas de sociedades, con distintas características económicas, políticas, religiosas, en fin distintos constructos argumentativos sobre como interpretar la realidad. Y así todos los imperios de antaño han caído no tanto por la guerra sino mas bien por la prescripción cultural que es la forma más imperecedera de cambio en el mundo, razón por la cual las leyes o los designios humanos caen en desuso y las formas culturales sobreviven largos años sin cambios, pero quizás sin hegemonía.

Entonces para finalizar este apartado el lenguaje es la razón del todo humano, de nuestras sociedades e incluso de las necesidades económicas, puesto que seres humanos han vivido sin las necesidades presentes y han creado también grandes civilizaciones y formas culturales que han entregados grandes inventos a la humanidad ejemplo de estos son los egipcios, griegos, hindúes, árabes y chinos. Con los cuales hemos adaptado varias de sus formas antiguas a nuevas formas modernas con lo cual aportamos a nuestra interpretación de la realidad y a nuestra cultural, incluso, es anecdótico que muchos de los aportes de estas civilizaciones no han sido vistos por mucho tiempo y solo a través de una interpretación occidentalizada o de la cultura dominante de turno han sido utilizados estos aportes, y han sido en la historia desestimados y valorizados nuevamente por reinterpretaciones, o descubrimientos espontáneos de elementos no considerados (acaso por el L.M.D.) dentro de estas “innovaciones”, ejemplo de esto es lo que sucede con las cosmovisiones indígenas americanas, en los años 50 y posteriormente la antropología y la lingüística dio un salto gigante mediante el estudio de las lenguas indígenas, durante los ochenta estas lecturas fueron desestimadas por otros contextos, y durante la época actual han sido reestudiadas mediante el descubrimiento (reinterpretación) de “innovaciones” para nuestra cultural, pero formas tan antiguas de cosmovisión para los pueblos indígenas como lo son la ecología (para ellos una forma de religión). Este ejemplo demuestra que los conceptos de acercamiento y lejanía pueden ser utilizados para analizar las conductas hegemónicas y las relaciones de poder entre estas formas culturales dominadas y subyugadas, mediante la consideración de términos no integristas (o sea no categóricos de forma cultural).

Hegemonía Cultural en el siglo 21: un fósil de los siglos de los siglos.

Ya es un hecho consumado para nosotros entender que hay formas culturales, interpretaciones de la realidad y sistemas de argumentos que contemplan la integración (casi obligada) de grandes números de sociedades (personas), por ello se suceden la mayoría de las guerras en la época contemporánea (ya sea en el siglo 19 – 20 o 21) e incluso la mayoría de las relaciones Inter-nacionales son creadas por estos motivos para fundamentar una interpretación del otro.

Es un hecho consumado también que el análisis de las estructuras de poder y sus interdependencia para con las otras formas institucionales lingüísticas es materia de estudio para muchas áreas de las ciencias sociales, también ha empezado a ceder terreno en áreas de ciencias mas cercanas a las ciencias naturales estos estudios (através de los estudio de bioética), no es un misterio para nadie que las ciudades han sido hechas para las personas “normales” quienes están integradas en una forma de cultura dominante y que interpreta todo lo demás (anormalidad) con sus matices de alejamiento y cercanía, y que las relaciones entre estas direcciones pueden ser estudiadas mediante la estructura de poder creada por las sociedades de cada siglo y cada país, y todas estas relaciones estipulan los comportamientos y las formas culturales en las ciudades diseñadas para los que son parte de estas formas culturales. Todos estos conceptos no distan mucho de la actitud de los romanos o los españoles al llamar caníbales a los que deseaban conquistar.

La ciudad en si es la forma cultural dominante en la hegemonía del siglo 21, el concepto de seguridad y de abastecimiento económico y su imperancia es la forma en que se reproduce y se acrecenta, la civilidad esta vista desde el punto de vista occidental (judeo cristiano) o sea, mediante la interpretación de la naturaleza y del medio externo como dañino o como amenazante para la humanidad, y nos vemos a nosotros mismos como indefensos ante este fondo de defensas el ser humano es una pureza sin mas reparos que su propia inteligencia (interpretada esta desde el yo humano como mejor y mas útil que el instinto natural).

En la lectura de los clásicos podremos rellenar este estudio de ejemplos argumentativos y lingüísticos de esta concepción de la naturaleza, esta interpretación del fondo y del otro como una amenaza a nuestra forma de vida, por ello la ciudad y la cultura nacional son los fundamentos para la depredación del medio natural, por ello las culturas indígenas son perseguidas, no por sus tierras, sino porque podrían ganarle la batalla argumentativa a las formas “tradicionales” judeo cristianas, Pro norteamericanas, Pro europeas y Pro crecimiento económico en detrimento de las formas culturales Pro desarrollo, Pro indígenas, y “no tradicionales”.

Todo esto justifica en si el comportamiento de las teorías del desarrollo, tan enboga últimamente en el mundo contemporáneo, justifica este comportamiento como una forma de limite máximo de acercamiento entre una hegemonía amenazada por sus distanciamientos interiores (o sea contradicciones como pueden ser el derecho a la vida y la destrucción del medio natural) y las culturas no consideradas como parte de nuestras formas culturales hegemónicas, como pueden ser la utilización de las ideas ecológicas que se escriben como etnoecologia, siendo que la ecología en general ha sido practicada por “otras” culturas que no han sido hegemónicas ni dominantes e incluso han sido subyugadas (españoles, británicos, y ahora los norteamericanos) por los imperios y categorizadas como anormales, ya sea mediante los argumentos de canibalismo, de crueldad u otra forma de “perversión” desde la interpretación judeo cristiana de la cultura occidental dominante.

Conclusión: la Híper culturalidad como nueva No-Hegemonía

Plantear una “No-Hegemonía” es plantear más que el contrario de la dominación, es plantear la negación de la misma, solamente se puede plantear mediante la aceptación de todas las formas culturales como formas posiblemente hegemónicas y también como formas posiblemente innovadoras o útiles para el desarrollo humano, integrando una visión de complementariedad en ves de una visión de sustitución o de dominio categórico de otras formas culturales. La no hegemonía representa una forma de hegemonía castrada de poder para derrumbar otras formas culturales, puesto que es integrada de todas las formas culturales naturales del hombre o sea estas que no han sido diseñadas por un grupo de personas para dominar a todos (como el capitalismo, el cristianismo o el judaísmo), sino que han sido desarrolladas mediante las relaciones entre el medio naturales, y el medio socio cultural de las personas que se desenvuelven en un territorio.

La híper culturalidad representa entonces una forma de movimiento cultural, una forma de manejar el vehiculo lingüístico de la cultura desde una forma no determinante, una forma no integrista sino de complementariedad entre los aportes humanos, la verdadera forma de admitir los argumentos lingüísticos tan bien planteados por Jesús cristo, entre otros filósofos.

Quedan si cabos sueltos a desarrollar, puesto que un ser humano no puede ser el creador de todo un sistema que subsane el entramado complejo de contradicciones que son parte de nuestras formas culturales contemporáneas ni de las relaciones de los hechos históricos y argumentativos que componen la vida moderna. Estos cabos sueltos están posiblemente en relación con la alteridad, el estudio de la interpretación del otro, también en los elementos de la lógica y su relación con la neurolingüística, como funciona nuestro aparato interpretador de la realidad, estas ideas podrían desentramar como funcionan realmente las relaciones de poder entre las hegemonías culturales, y como son priorizados ciertos elementos de la realidad por sobre otros.

Facebook Comments

4,250,951FansMe gusta
174,316SeguidoresSeguir
292,284SeguidoresSeguir
16,500SuscriptoresSuscribirte

Edición Impresa El Ciudadano

- Advertisment -

Más Leídos

- Advertisment -